viernes, 21 de agosto de 2026
 
     
Balotaje 2027: el plan de Milei ante el peronismo

El Gobierno evalúa escenarios electorales y cree que le conviene una segunda vuelta frente a los principales referentes del PJ.



En el entorno presidencial admiten que las últimas semanas fueron más complicadas de lo que esperaban, aunque mantienen la convicción de que hay tiempo suficiente para revertir el clima de desconfianza que hoy expresa una parte de la ciudadanía. Desde adentro, uno de los principales armadores políticos del oficialismo señala que hablar de elecciones a esta altura del año es inusual, y que lo ocurrido en estas semanas no fue más que un primer choque entre los diferentes actores del sistema político, que puede cambiar drásticamente en poco tiempo. Durante los próximos meses, La Libertad Avanza tiene previsto cerrar una serie de acuerdos con gobernadores de distintas provincias, lo que comenzará a rediseñar el mapa electoral de cara a 2027. La discusión en torno a las primarias y una eventual reforma política quedará reservada para el último tramo del año. En el mientras tanto, los operadores del Gobierno seguirán negociando en silencio con las provincias, mientras hacia afuera intentarán proyectar fortaleza territorial para no desmotivar a la militancia. Dentro del Gobierno hay voces que ya muestran cierto hastío ante el debate sobre las PASO. La lectura dominante es que el peronismo se acomodará de la manera que más le convenga: si hay primarias, competirá internamente; si no las hay, buscará la unidad. Frente a ese escenario, hay quienes en la Casa Rosada aseguran que les resulta más favorable enfrentar una segunda vuelta, siempre que los principales candidatos del PJ sean figuras como Axel Kicillof, Sergio Massa o algún dirigente cercano a La Cámpora. Sin embargo, no todos comparten ese optimismo sin reservas. Otro estratega del oficialismo advierte que el verdadero problema no está en la situación actual sino en la proyección futura, dado que falta más de un año para las elecciones. Este sector expresa preocupación por el comportamiento de los bonos y el riesgo país. La misma fuente reconoce que, si el año pasado la ventaja era de 15 puntos, hoy se redujo a apenas 5, y admite no tener una respuesta clara sobre cuáles serán los motores del crecimiento en los próximos meses. Desde el peronismo, una fuente de alto rango estima que Milei rondaría los 32 puntos en una hipotética interna. Aún queda mucho camino por recorrer. En ese contexto, el propio Presidente buscó transmitir confianza ante el mundo empresarial en un encuentro de alto nivel, donde presentó una batería de indicadores macroeconómicos que describió como sin precedentes en la historia del país. La recepción del sector privado fue moderada, aunque trascendió que quedaron más tranquilos tras una reunión reservada con el asesor presidencial Santiago Caputo, quien validó el escenario de segunda vuelta pero advirtió que el empresariado debe actualizar sus expectativas para evitar un círculo vicioso de incertidumbre. En el plano discursivo, Milei confió en que los argentinos no querrán regresar al pasado y descartó que el electorado se incline por lo que él mismo llamó el camino de Cuba. Uno de los economistas de su confianza intenta mantener el optimismo y sostiene que existe un microclima de pesimismo que no refleja la realidad del grueso de la población, que según él reconoce que el rumbo es el correcto pese a las dificultades cotidianas. La pregunta que, según varios estrategas del oficialismo, definirá la elección de 2027 no apuntará al futuro sino al pasado. La clave, dicen, será qué le genera más miedo al electorado. Y en esa disputa, la apuesta del Gobierno es que el peronismo sigue representando, para una porción relevante de la sociedad, el mayor motivo de temor.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS