miércoles, 19 de agosto de 2026
 
     
Intendentes van por la gobernación sin ley de reelección

Sin acuerdo legislativo para derogar el límite de mandatos, ocho jefes comunales del peronismo ya se posicionan como sucesores de Kicillof.



La posibilidad de derogar la ley bonaerense que restringe los mandatos consecutivos de intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares parece cada vez más lejana. Aunque el gobernador Axel Kicillof manifestó su intención de modificar esa normativa para que los jefes comunales puedan postularse sin límite de veces, no existen indicios concretos de que exista un acuerdo político externo a la Legislatura que luego se traduzca en los votos requeridos para aprobar el cambio. En ese contexto, una decena larga de intendentes y dirigentes del peronismo ya se mueven con aspiraciones a la gobernación provincial. Entre los más activos aparecen ocho intendentes que tienen vedada la reelección en sus propios municipios y que, por eso mismo, apuntan sus fichas a la sucesión de Kicillof: Leonardo Nardini, de Malvinas Argentinas; Mayra Mendoza, con licencia en Quilmes; Mariel Fernández, de Moreno; Federico Achával, de Pilar; Jorge Ferraresi, con licencia en Avellaneda; Juan Andreotti, de San Fernando; y Fernando Espinoza, de La Matanza. Todos ellos realizan recorridas por distintos puntos del territorio bonaerense y construyen vínculos con actores del peronismo provincial. A ese grupo se suman Federico Otermín, de Lomas de Zamora, y Julio Alak, de La Plata, quienes también despliegan una intensa actividad territorial aunque tienen habilitada la reelección, ya que asumieron en 2023 y atraviesan su primer mandato. También recorren la provincia el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, y el ministro de Gobierno, Carlos Bianco. Katopodis ya cosechó el apoyo explícito de algunos intendentes nucleados en el Movimiento Derecho al Futuro, al igual que Ferraresi, quien también comenzó a acumular respaldos entre sus pares. Varios de los propios protagonistas dan señales de que la derogación de la ley no avanzará por la vía legislativa. Ferraresi, desde su rol como Jefe de Asesoramiento Institucional, dejó entrever esa lectura. Fernández habló de la necesidad de renovar equipos de trabajo. Otermín se expresó en línea similar. Achával reconoció que se trata de un problema que la política debe resolver internamente. Bianco, por su parte, explicó que los votos para modificar la ley no están porque la oposición se muestra reticente en el plano legislativo, pese a que muchos intendentes no peronistas le habrían manifestado en privado su rechazo al límite de mandatos. Señaló que son 17 los intendentes de la UCR que tampoco pueden ser reelegidos, pero que los legisladores de ese espacio no acompañan la iniciativa. Esa contradicción, ironizó, hace prácticamente imposible avanzar. Los jefes comunales radicales tienen escasa incidencia sobre las decisiones de sus diputados y senadores. Dentro de la Legislatura, los bloques que deberían votar el cambio aguardan señales más claras. El kicillofismo cuenta con un proyecto presentado por la senadora Ayelén Durán, que desde el Ejecutivo consideran representativo de su postura. El kirchnerismo, en tanto, acompaña la derogación de la ley sancionada en 2016 durante la gestión de María Eugenia Vidal en acuerdo con el Frente Renovador, pero desde el espacio que responde a Máximo Kirchner exigen discutir el conjunto del paquete político-electoral, una hoja de ruta en la que el Ejecutivo prefiere no involucrarse por el momento.
   
     
 
 
 
 
 
 
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