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| domingo, 16 de agosto de 2026 |
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La CGT va a la cancha para presionar al PJ
Los sindicalistas, excluidos de las discusiones políticas, planean una movilización el 17 de Octubre para no quedar afuera de las listas de 2027.
La conducción de la CGT resolvió esta semana organizar un acto masivo en una cancha de fútbol para el 17 de Octubre, con un objetivo político concreto: advertirle a la dirigencia peronista que el sindicalismo no está dispuesto a quedar marginado del armado electoral de cara a las legislativas de 2027. La decisión tomó forma después de que los principales referentes del PJ se reunieran un lunes por la noche en un hotel porteño y excluyeran por completo a los representantes gremiales del encuentro.
La indignación cundió rápido entre los dirigentes sindicales. Varios de ellos se quejaron abiertamente con los políticos que participaron de esa reunión, conscientes de que el escenario que se repite en cada ciclo electoral vuelve a amenazar con dejarlos afuera tanto de las discusiones estratégicas como de los lugares en las listas de candidatos. La idea de llenar una cancha con militancia sindical apareció entonces como una herramienta de presión para recordarle al PJ que, según la vieja doctrina de Juan Domingo Perón, el movimiento obrero organizado es la columna vertebral del peronismo.
Sin embargo, el plan encontró un obstáculo de peso: el gobernador bonaerense Axel Kicillof también anunció su propio acto por el Día de la Lealtad, con una concentración masiva prevista en La Matanza. Eso generó un dilema inmediato dentro de la central obrera. Muchos dirigentes consideran que el mismo día no hay lugar para dos movilizaciones de magnitud, porque inevitablemente se compararán las cifras de asistentes, algo que tanto la CGT como Kicillof no pueden permitirse perder.
Frente a esa situación, surgió una alternativa: que la central sindical adelante su acto al viernes 16 de octubre y, además, evalúe realizarlo en un espacio más reducido que una cancha para evitar el riesgo de una imagen de tribunas semivacías. La discusión seguirá en una nueva reunión de la conducción prevista para el martes o miércoles de la semana próxima.
El debate también expone una fractura interna en la CGT. Héctor Daer, titular del gremio de Sanidad y uno de los dirigentes más cercanos a Kicillof, impulsa que toda la estructura sindical se pliegue al acto del gobernador para potenciar su figura en medio de sus disputas con el kirchnerismo duro. Pero otros gremialistas se resisten a apostar a Kicillof antes de que el peronismo defina su candidato presidencial mediante internas o PASO.
La dispersión es evidente. Junto a Daer, figuras como Hugo Moyano de Camioneros, Sergio Palazzo de los bancarios y los titulares de ambas CTA están alineados con el mandatario bonaerense. Pero hay sectores que miran con atención a otros postulantes. Algunos trabajan en silencio para el proyecto presidencial de Sergio Uñac, exgobernador de San Juan y actual senador. Otros vuelven a apostar por Sergio Massa. Y un tercer polo, encabezado por Juan Pablo Brey de aeronavegantes y José Minaberrigaray de los textiles, sigue de cerca los pasos del pastor evangélico Dante Gebel, quien tendría previsto dar señales concretas sobre una eventual candidatura en un acto en un estadio de fútbol durante noviembre.
El panorama sindical llega al 17 de Octubre fragmentado, con una CGT que intenta mostrar músculo pero que enfrenta sus propias contradicciones internas y la conciencia de que su poder de presión real sobre la dirigencia política es bastante menor que el que supo tener en décadas anteriores.
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