miércoles, 12 de agosto de 2026
 
     
Paro universitario por salarios y fondos

Docentes y no docentes paralizan actividades ante el incumplimiento salarial, el fallo de la Corte y el recorte a hospitales universitarios.



El sistema universitario argentino vuelve a estar en el centro de la escena. Este 12 de agosto, gremios docentes y no docentes de todo el país llevan adelante una nueva huelga nacional para exigirle al Gobierno nacional que cumpla con tres demandas concretas: la aplicación de la ley de financiamiento universitario, el acatamiento de una medida cautelar ordenada por la Corte Suprema que obliga a actualizar los salarios docentes, y el incremento de las partidas destinadas a los hospitales que dependen de las universidades públicas. La medida fue anunciada la semana pasada y se enmarca en un conflicto que se arrastra desde hace casi un año, cuando el Congreso aprobó una ley que ordenaba actualizar por inflación los recursos destinados al funcionamiento de las facultades, los centros de salud universitarios y los fondos para investigación científica. Esa normativa también habilitaba la apertura de negociaciones paritarias para recomponer los ingresos del personal docente y no docente, además de incrementar el monto de las becas estudiantiles. Entre las organizaciones que encabezan el reclamo se encuentran la Asociación Gremial Docente de la UBA, la Federación de Docentes de las Universidades, la Federación Argentina de Gremios de Docentes Universitarios y la Federación de Asociaciones de Trabajadores de las Universidades Nacionales, junto con otros sindicatos del sector. En junio de este año, el Ejecutivo y el Consejo Interuniversitario Nacional habían alcanzado un acuerdo que establecía un incremento salarial del 24,33%, distribuido en dos etapas: un primer tramo del 21,33% aplicado en julio y un segundo tramo del 3% previsto para octubre. Sin embargo, desde el sector docente sostienen que ese acuerdo no contempló ni el cumplimiento pleno de la ley de financiamiento ni lo dispuesto judicialmente, y calculan que existe una diferencia de casi 30 puntos porcentuales que todavía no fue incorporada a los haberes. Emiliano Cagnacci, secretario general de la Asociación Docentes de la UBA, fue contundente al referirse a la situación: señaló que se trata de un conflicto de más de dos años y medio al que, según su visión, los empujó el propio Gobierno. Remarcó que los docentes no quieren estar en la calle sino frente a sus estudiantes, investigando o atendiendo en los hospitales, pero que se ven obligados a reclamar porque aún no cobran lo que la Justicia ya reconoció que les corresponde. Para este miércoles a las 16 horas está convocada una movilización en las inmediaciones del Obelisco, impulsada por el área de Ciencia y Técnica de la Universidad de Buenos Aires, a la que adherirán distintos gremios docentes. La cita coincide en horario con la marcha de jubilados frente al Congreso de la Nación. La situación de los hospitales universitarios agrega otra capa de tensión al conflicto. La UBA recibió 20 mil millones de pesos para financiar esos establecimientos, pero esa suma representa apenas una cuarta parte de lo que se había transferido el año anterior. El Gobierno prometió girar otros 20 mil millones adicionales, pero los gremios advierten que de los 50 mil millones acordados en junio no hay novedades. Esos hospitales atienden más de medio millón de consultas por año, muchas vinculadas a patologías de alta complejidad. En el plano judicial, la semana pasada la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal levantó la suspensión de la cautelar, luego de que la Corte Suprema rechazara el recurso presentado por el Poder Ejecutivo. El expediente volvió así al Juzgado Contencioso Administrativo Federal número 11, a cargo del juez Martín Cormick, para avanzar con la ejecución de la medida. Mientras el Gobierno sostiene que actuó conforme a lo dispuesto por la Justicia, los sindicatos insisten en que el cumplimiento sigue siendo parcial e insuficiente.
   
     
 
 
 
 
 
 
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