lunes, 10 de agosto de 2026
 
     
LLA espera fechas para negociar alianzas

El oficialismo busca acuerdos electorales provincia por provincia de cara a 2027, pero aguarda que cada distrito fije su calendario.



La Libertad Avanza tiene la mira puesta en la reelección de Javier Milei y, con ese objetivo como norte, muestra una actitud muy diferente a la que tuvo durante las legislativas de 2025. Esta vez, el oficialismo se declara dispuesto a negociar con los gobernadores aliados, aunque con una condición clara: primero tienen que definir cuándo serán sus elecciones. Desde el entorno del partido violeta señalaron que la predisposición para llegar a acuerdos existe, pero que el proceso no puede arrancar hasta que las provincias pongan fechas sobre la mesa. Por ahora, el único mandatario que dio ese paso fue el tucumano Osvaldo Jaldo, quien ya confirmó que sus comicios serán el 9 de mayo de 2027 y que no coincidirán con los nacionales. Se estima que otras provincias seguirán el mismo camino. A diferencia de lo que ocurrió en el ciclo electoral anterior, esta vez la estrategia oficial apunta a tratar cada territorio de manera individual. Habrá distritos donde se negocie una lista conjunta y otros donde se opte por competir por separado. Desde el espacio reconocen que las realidades son muy distintas entre provincias, lo que obliga a un análisis caso por caso. Mientras aguardan novedades sobre una posible reforma electoral y mantienen la esperanza de eliminar las PASO, los libertarios anticipan que presentarán candidatos propios en las cinco provincias donde gobierna el peronismo: Buenos Aires, La Pampa, Tierra del Fuego, Formosa y La Rioja. Al mismo tiempo, hay optimismo interno respecto a la posibilidad de conquistar alguna gobernación, y los distritos que generan más expectativas son Tierra del Fuego, Mendoza y Salta. La Pampa también aparece en ese radar, pero condicionada a un eventual entendimiento con el PRO. En cuanto a acuerdos ya más delineados, el partido que conduce Karina Milei apunta a repetir alianzas en Mendoza, Chaco y Entre Ríos. En cambio, en provincias como Santa Fe y Jujuy, la complejidad de las coaliciones que sostienen a los gobernadores locales dificulta cualquier entendimiento. Otro elemento que cambió respecto al pasado es la postura frente al desdoblamiento de las elecciones. Si antes había resistencias, ahora desde el Gobierno dan por descontado que varios distritos optarán por esa alternativa y no lo ven como un problema, dado que cada provincia tiene sus propias reglas de juego electoral. El clima interno, sin embargo, se tensó tras la complicada sesión en el Senado de la semana pasada. El proyecto de desregulación impulsado por el ministro Federico Sturzenegger generó un fuerte rechazo público, especialmente en el capítulo que habilitaba la venta de tierras a extranjeros, que finalmente debió eliminarse del texto. Ante eso, varios gobernadores aliados tomaron distancia de manera pública. Jaldo fue el primero en marcar diferencias, al revelar que su senadora había votado en contra. Luego, el neuquino Rolando Figueroa explicó en un video la posición de su bloque, y desde Salta se informó que el gobernador Gustavo Sáenz tampoco acompañaría la iniciativa. El episodio funcionó como una señal de alerta para el oficialismo y reforzó la necesidad de afinar la estrategia de construcción política de cara a los próximos dos años.
   
     
 
 
 
 
 
 
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