sábado, 8 de agosto de 2026
 
     
La reelección de Milei, prioridad máxima

Tras una semana de turbulencias políticas, el oficialismo ordena su estrategia electoral con la vista puesta en los comicios presidenciales de 2027.



La reelección de Javier Milei en 2027 se convirtió en el objetivo que une a las distintas corrientes internas del oficialismo, en un momento en que el Gobierno acumula tropiezos en la gestión y busca reencauzar el rumbo. Así lo dejó en claro un funcionario técnico que habitualmente se mantiene alejado de los debates electorales, al afirmar que esa meta es la prioridad absoluta del espacio. Mientras tanto, el Presidente apuesta a fortalecer su perfil en el plano internacional para compensar las dificultades en el frente interno. Con el calendario electoral todavía sin definirse del todo y las negociaciones con los gobernadores aliados en una etapa inicial, La Libertad Avanza trabaja en el armado político que desplegará de cara a las presidenciales. La hoja de ruta deberá quedar trazada antes de que termine el año. El oficialismo apunta a presentar candidatos propios en los distritos de tradición peronista, aunque evalúa acordar listas compartidas o fijar reglas de competencia con los mandatarios con los que mantiene buena relación. Según trascendió, cada provincia se analizará de forma individual. Desde Casa Rosada observan con atención la fragmentación que atraviesa al peronismo y la consideran un factor favorable para sus propios cálculos. En ese escenario, con Cristina Fernández de Kirchner inhabilitada para competir, el Gobierno preferiría enfrentarse al gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien ven como el representante más nítido del modelo opuesto al que impulsa la administración libertaria. La eliminación o suspensión de las elecciones primarias es otro de los objetivos del oficialismo, aunque por ahora luce difícil de concretar. En caso de no lograrlo, algunos dirigentes del espacio llegan a confesar que preferirían que Kicillof sea el candidato opositor, convencidos de que el electorado no está dispuesto a dar marcha atrás en el rumbo iniciado en 2023. Tucumán es por ahora el único distrito con fecha de votación confirmada. Al interior del armado libertario se discute si conviene que las provincias desfavorables adelanten y desdoblen sus elecciones respecto de las nacionales, para aislar un eventual mal resultado. Sin embargo, hay quienes creen que la figura de Milei tiene capacidad de arrastre suficiente para beneficiar a los candidatos locales. Entre los distritos que generan expectativas en el sector más optimista del oficialismo figuran Tierra del Fuego, Mendoza y Salta. La provincia de Buenos Aires aparece como un desafío de mayor escala, aunque no se la descarta. En ese territorio, el nombre que circula es el de Diego Santilli. La apuesta es que la división interna del peronismo bonaerense, entre el gobernador y el sector que conduce la titular del partido justicialista, pueda repetir la situación que en su momento le permitió a María Eugenia Vidal alcanzar la gobernación. El liderazgo del proceso electoral recae sobre Karina Milei, quien ante la militancia partidaria dejó en claro que su gran meta es construir el camino hacia la reelección de su hermano. El círculo vinculado al asesor presidencial Santiago Caputo también trabaja en esa dirección y resume el pensamiento del espacio con una frase que se repite en los pasillos: si la reelección se concreta, el cambio en el país será irreversible; si no, el riesgo de retroceder está siempre latente. El gran dilema que enfrenta el Gobierno es cómo compatibilizar la estrategia legislativa con el armado electoral, una tensión que ya produjo varios contratiempos en el Congreso y que promete seguir generando fricciones en los meses que vienen.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS