viernes, 7 de agosto de 2026
 
     
Sturzenegger defendió la ley de tierras cajoneada

El ministro de Desregulación lamentó que el oficialismo retirara el capítulo que flexibilizaba la venta de campos a extranjeros.



El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, salió con los tapones de punta a defender la controvertida modificación a la Ley de Tierras que el propio bloque del oficialismo tuvo que bajar del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada pocas horas antes de que arrancara la sesión en el Senado. Lo hizo a través de las redes sociales, donde planteó la cuestión en términos binarios: según su visión, la disyuntiva era simple, elegir entre el miedo y la prosperidad. El posteo de Sturzenegger no surgió de la nada. Fue una respuesta a una publicación del gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, quien anunció la firma de un convenio con la empresa Vicuña por 250 millones de dólares, un aporte que no es reembolsable ni compensable, destinado a obras de infraestructura y generación de empleo en la provincia. El ministro aprovechó ese anuncio para ilustrar, con un caso concreto, el tipo de inversión que, según él, podría haberse replicado en todo el territorio nacional si el capítulo eliminado hubiera prosperado. Para reforzar su argumento, Sturzenegger recurrió a una comparación con la Ley de Glaciares. Sostuvo que las modificaciones a esa normativa, que en su momento también generaron resistencia, son las que hoy permiten que la minería derrame prosperidad en San Juan. Desde ese paralelo, trazó una línea directa hacia la Ley de Tierras: a su entender, el capítulo cajoneado hubiera tenido el mismo efecto positivo, pero a escala nacional. El apartado retirado proponía elevar al 25 por ciento el límite de tierras por provincia que los extranjeros pueden adquirir en Argentina, diez puntos por encima de lo que permite la legislación actual. Aun así, la propuesta no logró el respaldo necesario. Ningún gobernador aliado quiso cargar con el costo político de avalar esa sección, y el oficialismo constató el miércoles por la tarde que los números en el Congreso no cerraban. Desde el entorno libertario reconocieron que el capítulo fue perdiendo viabilidad con el correr de las semanas. Algunos dirigentes del espacio atribuyeron el clima adverso a una oleada de sentimiento nacionalista que, según ese diagnóstico, se intensificó a partir del Mundial y complicó cualquier debate sobre la venta de suelo argentino a ciudadanos extranjeros. La controversia también se expresó en las redes y en una movilización que se convocó frente al Congreso para la hora de la sesión. Sturzenegger era el principal motor de esta iniciativa. Su equipo fue quien diseñó el capítulo y venía impulsando su aprobación desde principios de año. El retroceso en la Ley de Tierras se sumó a otras concesiones que La Libertad Avanza debió hacer dentro del mismo paquete legislativo. La sesión en el Senado quedó fijada para este jueves a las 14 horas, continuando el cuarto intermedio del mes anterior. El temario que sí se debatirá incluye cambios sobre expropiaciones, desalojos y la denominada ley de fuego, impulsada en su momento por Máximo Kirchner, cuya derogación permitiría la venta de terrenos afectados por incendios. El acuerdo entre Orrego y Vicuña, que el ministro usó como argumento de peso, fue el resultado de más de un año y medio de gestiones, según precisó el propio gobernador sanjuanino.
   
     
 
 
 
 
 
 
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