martes, 25 de agosto de 2026
 
     
Empresario argentino, culpable de fraude en EE.UU.

Federico Machado admitió haber estafado a inversores con la venta ficticia de aviones y fue condenado por lavado de dinero y fraude electrónico.



Un tribunal federal con sede en Texas encontró culpable al empresario argentino Federico Machado de los delitos de lavado de dinero y fraude electrónico. La resolución fue firmada por el magistrado Amos Mazzant y representa un hito judicial en una causa que cruzó fronteras y derivó en una extradición desde la Patagonia argentina hasta los Estados Unidos. El 18 de mayo de 2026, Machado compareció ante el juez Don Bush y reconoció su responsabilidad penal. La estrategia de aceptar los cargos formó parte de una negociación con la fiscalía federal orientada a obtener una reducción en la condena final. Asesorado por el reconocido abogado neoyorquino Alex Spiro, el empresario admitió haber captado millones de dólares de inversores mediante la venta simulada de aeronaves que jamás estuvieron en su poder. Era, en definitiva, una estafa montada con apariencia de negocio legítimo. Las firmas South Aviation Inc. y Pampa Aircraft Financing fueron los vehículos utilizados para sostener el esquema fraudulento, que también contó con la participación de una sociedad radicada en Oklahoma City. A través de estas estructuras empresariales, Machado y sus socios lograron convencer a un grupo de inversores de que estaban participando en operaciones reales dentro del mercado de aviación. Cuando las víctimas comprendieron que habían sido engañadas, el daño económico ya era considerable. La sentencia aceptó la declaración de culpabilidad, pero aún no fijó el monto de la pena. Según la lógica procesal del sistema judicial estadounidense, esa decisión dependerá de los antecedentes criminales de Machado y de la evaluación que haga el tribunal sobre las posibilidades de reincidencia. Si el magistrado considera que no existe arrepentimiento genuino, la condena podría ser severa. El propio Spiro fue contundente con su cliente durante el proceso: rechazar un acuerdo implicaba arriesgarse a pasar hasta tres décadas tras las rejas. Ante ese panorama, la negociación resultó la única salida razonable. Ahora, el equipo de defensa espera que el tribunal compute como parte de la condena los años que Machado ya cumplió detenido en Oklahoma, así como el período que pasó bajo arresto domiciliario en la ciudad de Viedma, provincia de Río Negro. Machado había sido extraditado desde Argentina en noviembre de 2025. En sus primeras apariciones ante la justicia texana se declaró inocente, pero finalmente cambió su postura meses después al aceptar el acuerdo con los fiscales. El caso había ganado notoriedad pública en Argentina cuando el dirigente social y político Juan Grabois presentó una denuncia ante la justicia local señalando presuntos aportes irregulares a campañas políticas vinculados al empresario. Ese antecedente potenció el interés mediático y político en torno a una figura que, hasta entonces, operaba en un relativo anonimato.
   
     
 
 
 
 
 
 
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