miércoles, 5 de agosto de 2026
 
     
La Casa Rosada afinó la Ley de Tierras

Karina Milei presidió una cumbre de dos horas para cerrar los cambios al proyecto sobre propiedad privada que se vota el jueves en el Senado.



El Gobierno nacional convocó este martes a su mesa política en la Casa Rosada con un objetivo claro: terminar de pulir el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y ordenar la agenda legislativa de los próximos meses. El encuentro arrancó pasadas las 13 y se extendió por dos horas y media. Quien estuvo al frente fue la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. La acompañaron el jefe de Gabinete Diego Santilli, su segundo Ignacio Devitt, el asesor Santiago Caputo, el ministro de Economía Luis Caputo, la senadora Patricia Bullrich, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, el secretario de Comunicación Fabián Fernández y el subsecretario de Gestión Institucional Lule Menem. Una de las figuras presentes resumió el encuentro con una frase escueta: se repasaron todos los temas de la agenda política. Desde la Casa Rosada confirmaron que la reunión sirvió para revisar el cronograma legislativo y el estado de avance de los principales proyectos del Ejecutivo. El primer tema en la lista fue la votación prevista para este jueves en el Senado del proyecto sobre inviolabilidad de la propiedad privada. Luego, para mediados de agosto, está programado que la Cámara de Diputados debata el proyecto de modificación del régimen de Inocencia Fiscal y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. En paralelo, Santilli anunció que el jueves 6 de agosto viajará junto al ministro Caputo a Catamarca para reunirse con los gobernadores Raúl Jalil y Elías Suárez, de Santiago del Estero. El motivo del viaje es poner en marcha la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta. El centro de la discusión fue, sin embargo, todo lo relacionado con la ley de Tierras. El texto, que ya acumula 16 versiones, incorpora cambios significativos respecto de la redacción original impulsada por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, quien pretendía eliminar casi por completo las restricciones a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. El nuevo borrador elevaría del 15 al 25 por ciento el límite para ese tipo de transacciones, medido por provincia. Además, cualquier operación requeriría autorización tanto del Poder Ejecutivo nacional como del gobierno provincial correspondiente. La facultad de otorgar ese permiso no podrá delegarse en funcionarios con rango inferior al de secretario de Estado. El proyecto también incorpora una prohibición expresa para que personas jurídicas con participación estatal extranjera, directa o indirecta, puedan adquirir tierras en el país. Solo podría hacerse mediante una excepción con autorización conjunta de la provincia y la Nación. Esas modificaciones fueron impulsadas principalmente por Bullrich, cuya postura terminó por imponerse frente a la resistencia de Sturzenegger, quien se había opuesto a reconocer potestades a las provincias en la materia. El antecedente directo fue el cuarto intermedio del 16 de julio, cuando el oficialismo decidió postergar la sesión ante los reparos que aún existían sobre el texto. Tras el encuentro en Balcarce 50, Bullrich tenía previsto dar una conferencia de prensa en el Senado para explicar en detalle los cambios introducidos a una iniciativa que fue reformulada en 16 oportunidades antes de llegar a esta instancia.
   
     
 
 
 
 
 
 
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