martes, 25 de agosto de 2026
 
     
Milei: bajó la pobreza pero falta llegar a Suiza

El presidente defendió su gestión económica con datos oficiales y presentó un proyecto para blindar al Banco Central contra la inflación.



El presidente Javier Milei salió a responder este lunes las críticas sobre el deterioro del poder adquisitivo de los argentinos y aseguró que la cantidad de personas que no puede cubrir sus gastos mensuales es considerablemente menor que la que había cuando asumió. Para fundamentar su postura, el mandatario recurrió a los indicadores oficiales de pobreza e indigencia, que según afirmó registraron descensos históricos durante su administración. Ante la presentación de datos de una encuesta que sugería que el 86% de los argentinos necesita más de un empleo para llegar a fin de mes, Milei cuestionó directamente la validez de ese tipo de mediciones. Argumentó que los sondeos suelen estar condicionados por el modo en que se formulan las preguntas y optó por remitirse exclusivamente a estadísticas oficiales. El jefe de Estado recordó que al comienzo de su gestión, luego de una corrección en la forma de medir los datos, la pobreza trepaba al 57% de la población. Según indicó, ese número cayó al 29%, lo que implicaría que unos 14 millones de argentinos salieron de esa situación. En materia de indigencia, el indicador habría descendido del 20% al 6%, mientras que la pobreza infantil pasó del 70% al 42%. "No somos Suiza, pero estamos mucho mejor", resumió, reconociendo al mismo tiempo que el país todavía está lejos de los estándares de las naciones más desarrolladas. Gran parte de la conversación giró en torno al proyecto oficial para reformar la carta orgánica del Banco Central. Milei explicó que la iniciativa apunta a erradicar la inflación de manera definitiva y detalló cinco ejes centrales. Entre ellos se destacan la prohibición explícita de que el organismo financie al Tesoro Nacional, la eliminación de la distribución de utilidades que no sean reales y un endurecimiento en las condiciones para remover a las autoridades del Banco Central, que pasarían a requerir la aprobación de dos tercios de ambas cámaras del Congreso. El presidente rechazó las interpretaciones que señalaban una debilidad institucional en el proyecto por no incluir expresamente la palabra "independencia". Para Milei, la verdadera autonomía del organismo no pasa por los términos que se usen en el texto, sino por los mecanismos concretos que impidan el financiamiento al fisco. Comparó esa práctica con la falsificación de dinero y afirmó que constituye una estafa penalizada por la ley. En cuanto al panorama macroeconómico general, el mandatario sostuvo que el consumo, el producto bruto interno y las exportaciones se encuentran en niveles récord. Atribuyó la persistencia de la inflación a lo que describió como presiones políticas que amenazaron el equilibrio fiscal a lo largo del año. Señaló además que la corrida cambiaria registrada equivalió al 50% de la base monetaria, es decir, alrededor de 41.000 millones de dólares. Sobre la cuestión Malvinas, Milei fue categórico al afirmar que se trata de una causa no negociable para su gobierno. Destacó como un avance significativo que Naciones Unidas le haya exigido formalmente al Reino Unido retomar las negociaciones diplomáticas con la Argentina. También mencionó el respaldo de China y señaló que Estados Unidos estaría tomando una posición favorable a la postura argentina. El presidente agregó que dentro de la propia sociedad británica existe una división de opiniones, con sectores del espectro político que consideran que las islas deben ser restituidas a la Argentina.
   
     
 
 
 
 
 
 
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