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| martes, 25 de agosto de 2026 |
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Argentina pide cambio: el 62% no quiere a Milei
Una encuesta revela que casi dos tercios de los argentinos votarían por un cambio de gobierno en 2027, impulsados por el malestar económico.
El escenario político argentino de cara a las elecciones de 2027 muestra señales de alerta para el oficialismo. Según un relevamiento de la consultora Zuban Córdoba y Asociados, el 61,9% de los ciudadanos se inclina por un cambio de gobierno, mientras que apenas el 33% respalda la continuidad de la gestión actual. Los datos reflejan una pérdida de adhesión entre sectores que habían acompañado al presidente Javier Milei en comicios anteriores.
El analista político Gustavo Córdoba explicó que este fenómeno no implica necesariamente un apoyo directo y consolidado hacia la oposición, pero sí representa un obstáculo concreto para el gobierno. Utilizó una metáfora de semáforos para graficar la situación: cuando el 60% de la población quiere un cambio, el oficialismo enfrenta una señal amarilla de precaución; si ese número escala al 70%, la señal se vuelve roja y el peligro electoral es inminente.
El principal factor detrás del descontento es la situación económica. Según el estudio, el 70% de los argentinos siente el impacto directo del aumento en las tarifas de transporte, gas y electricidad. Las facturas de servicios públicos se convirtieron en un dolor cotidiano para la mayoría de los hogares, cuyos ingresos no logran cubrir los gastos esenciales. Mientras tanto, el gobierno mantiene el foco en los indicadores financieros, sin que la actividad productiva muestre signos de recuperación, especialmente en el interior del país.
Para mejorar sus chances electorales, el oficialismo deberá demostrar avances concretos en el control de la inflación, la estabilización del tipo de cambio y la recuperación del poder adquisitivo de las familias. De lo contrario, el rechazo ciudadano podría hacer muy difícil alcanzar el 40% de los votos necesarios en primera vuelta para evitar un ballotage.
Otro elemento que Córdoba destacó como favorable al gobierno es la fragmentación opositora. La existencia de al menos cuatro espacios políticos competitivos divide el voto contrario al oficialismo y le otorga cierto margen de maniobra. Sin embargo, advirtió que la caída de cualquiera de esas fuerzas generaría una reconfiguración del escenario que podría resultar perjudicial.
En el plano interno, el analista señaló que la figura de la vicepresidenta Victoria Villarruel representa una fuente de tensión dentro del espacio libertario. Además, mencionó la eventual candidatura del pastor Dante Gebel como un factor que podría disputarle votos al gobierno, dado que su perfil y su presencia en el mundo digital apuntan al mismo electorado que sostiene a Milei, más allá de que algunos dirigentes peronistas crean que podría afectarles a ellos.
En cuanto a la imagen del presidente, los números son contundentes: Milei cuenta con apenas algo más del 30% de valoración positiva, frente a más del 70% de imagen negativa. En ese ranking lo superan dirigentes como Patricia Bullrich, la propia Villarruel, Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, lo que amplía el abanico de figuras con mayor aceptación popular de cara a la próxima contienda electoral.
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