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| domingo, 2 de agosto de 2026 |
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Pichetto: el PJ debe apoyar a Cristina en la ONU
El diputado pidió agotar todas las instancias judiciales para que la expresidenta recupere sus derechos y pueda ser candidata en 2027.
Miguel Ángel Pichetto salió a plantear una postura clara dentro del peronismo: el partido debe respaldar sin hesitación el camino judicial que emprendió Cristina Fernández de Kirchner ante organismos internacionales, al mismo tiempo que trabaja en la construcción de una candidatura presidencial propia con legitimidad interna de cara a las elecciones de 2027. El legislador, que encabeza el bloque Encuentro Federal en la Cámara de Diputados, fue contundente al señalar que el justicialismo tiene la obligación de presentarse unido, con un programa claro y asumiendo responsabilidades colectivas.
El pronunciamiento de Pichetto se produjo en un momento político clave. El equipo de abogados de la expresidenta acaba de anunciar que llevará su caso ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, con el refuerzo de dos juristas de peso internacional: el brasileño Rafael Valim, quien participó en la defensa del presidente Lula durante el proceso Lava Jato, y el español Javier Borrego, exmagistrado del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. La defensa presentó tres medidas cautelares ante ese organismo: la suspensión de la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, la recomposición de la Corte Suprema argentina —que hoy funciona con apenas tres integrantes— y una modificación en el régimen de prisión domiciliaria que cumple Kirchner.
El propio Valim subrayó que las resoluciones del Comité no son simples recomendaciones: tienen carácter vinculante para el Estado argentino en virtud de los compromisos internacionales asumidos. Además, recordó que la legislación procesal penal federal del país prevé que una decisión favorable de ese organismo puede servir de fundamento para revisar una sentencia firme. La próxima sesión del Comité está prevista para octubre de este año.
Pichetto no escatimó críticas hacia la condena que pesa sobre la expresidenta. Calificó la inhabilitación especial perpetua como una pena anacrónica, comparable a figuras jurídicas extinguidas como el destierro de la antigüedad clásica o la llamada muerte civil del derecho decimonónico argentino. Cuestionó además las condiciones del proceso: sostuvo que la condena se dictó sin pruebas suficientes, ante un tribunal incompleto y con un fiscal que no era el designado naturalmente para la causa. Para graficar su argumento, trazó un paralelo directo con la situación que atravesó Lula en Brasil, cuya condena quedó en evidencia como arbitraria cuando se comprobó la connivencia entre el juez y el fiscal interviniente. En ese caso, el pronunciamiento favorable de organismos internacionales resultó decisivo.
En cuanto a la estrategia política del peronismo, Pichetto rechazó de plano la idea de que apoyar judicialmente a Kirchner y construir al mismo tiempo una figura presidencial alternativa sean objetivos contradictorios. Para el diputado, ambas tareas deben avanzar en paralelo. Insistió en que la expresidenta sigue siendo la referente de mayor peso del espacio, con niveles de imagen significativos, y que sería un error político abandonarla en este tramo. Planteó que la candidatura alternativa debe surgir de una interna ordenada, con primarias que le otorguen al postulante la legitimidad necesaria para competir. En esa línea, defendió la preservación de las PASO como mecanismo de resolución de disputas internas.
El debate sobre el futuro del PJ cruza al partido de punta a punta. Desde el ala kirchnerista, Máximo Kirchner insiste en que la expresidenta es la única capaz de enfrentarse al poder económico concentrado y que debe ser candidata. Sin embargo, otros sectores del peronismo parecen leer la situación con menos urgencia, una actitud que Pichetto cuestionó con dureza. Advirtió que quien aspire a conducir al peronismo hacia la presidencia debe tener la capacidad de dialogar con todos los sectores del espacio, y muy especialmente con una figura que fue dos veces presidenta de la Argentina. El Gobierno nacional, por su parte, optó por mantenerse al margen del asunto.
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