|
 |
| martes, 25 de agosto de 2026 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
El Gobierno suma aliados para reformar el BCRA
UCR, PRO y MID expresaron coincidencias con el proyecto. Menem coordina la estrategia y prepara un cronograma de debates en comisiones.
El proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central ya tiene estado parlamentario. Ingresó por la Cámara de Diputados, una elección que no es casual y que define desde el arranque quién llevará las riendas de la estrategia legislativa: Martín Menem, presidente de ese cuerpo, será el encargado de conseguir los votos necesarios para que la iniciativa avance.
Para eso, Menem convocó a los jefes de los bloques a una reunión el próximo martes, con el objetivo de armar un cronograma de tratamiento. El lunes previo, la iniciativa recibirá el giro formal a las comisiones que deberán analizarla. Lo más probable es que se organicen reuniones plenarias con participación conjunta de todas las comisiones involucradas.
Las primeras reacciones de los bloques aliados no tardaron en llegar. Desde la Unión Cívica Radical, el diputado Lisandro Nieri fue uno de los primeros en pronunciarse a favor, celebrando públicamente el anuncio que hizo Javier Milei en cadena nacional. El dato adquiere mayor peso si se tiene en cuenta que Nieri es de la misma provincia que Pamela Verasay, presidenta del bloque radical, quien reprodujo ese mensaje en redes sociales. Eso marca un primer alineamiento de la UCR, un espacio que, salvo en el debate por el financiamiento universitario, viene acompañando al oficialismo en la mayoría de las votaciones.
Desde el PRO, la voz más audible por ahora fue la del exministro de Economía Hernán Lacunza, quien además aprovechó para lanzar señales sobre sus propias ambiciones políticas al mencionar su interés en competir por la presidencia. Con un tono que mezcló respaldo y crítica, calificó el proyecto de 'muy razonable' pero señaló contradicciones en el discurso del presidente: recordó que Milei prometía cerrar el Banco Central y dolarizar la economía, cuando en realidad —según Lacunza— la salida siempre fue preservar la institución y construir una moneda propia confiable. También reivindicó la decisión del reperfilamiento de 2019, relacionándola con la idea central del proyecto de prohibir el financiamiento monetario del déficit fiscal. Las principales figuras parlamentarias del PRO se mantienen en silencio por ahora, con su jefe de bloque de vacaciones, aunque se anticipa que el partido terminará acompañando la iniciativa.
El Movimiento de Integración y Desarrollo, bloque surgido de una ruptura con La Libertad Avanza, también adelantó una postura favorable aunque con matices. El diputado Eduardo Falcone valoró la idea de dotar de independencia real al Banco Central y de impedir que se lo utilice para financiar el gasto público o sostener políticas populistas. Sin embargo, planteó que los objetivos de la entidad deberían ser más amplios, y puso como ejemplo el modelo de la Reserva Federal de Estados Unidos, cuyo mandato incluye mantener los agregados monetarios y crediticios en línea con el potencial económico de largo plazo del país.
Detrás de estas objeciones hay una preocupación concreta: el proyecto busca blindar al presidente y al directorio del Banco Central frente a presiones políticas, pero no establece restricciones claras sobre cómo se designan sus autoridades. En la actualidad, esos nombramientos pueden hacerse mediante decretos de necesidad y urgencia, sin requerir el acuerdo del Senado como manda la ley. Si La Libertad Avanza está dispuesta a introducir cambios en ese punto y en las herramientas que se le quitarían al organismo, podría asegurarse el voto del MID y ampliar la base de apoyo para la reforma.
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|