martes, 25 de agosto de 2026
 
     
Lula cruzó a Milei por su visita a Brasil

El mandatario brasileño calificó de 'payasada' la presencia del presidente argentino en un acto opositor y prometió defender la soberanía electoral.



El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tomó posición pública este jueves sobre la polémica visita de Javier Milei a territorio brasileño. Lo hizo durante el acto en Brasilia donde oficializó su propia candidatura presidencial por el Partido de los Trabajadores, y sus palabras no dejaron margen para la ambigüedad. Lula describió la presencia de Milei en el país como una 'payasada' y aclaró que hasta ahora había preferido no responder para mantener el vínculo institucional entre ambos Estados. 'Mi relación es de jefe de Estado a Estado, y me gusta el pueblo argentino, así que no voy a andar intercambiando cosas con esa cosa', señaló el mandatario brasileño ante sus seguidores. El presidente también aprovechó el discurso para reivindicar sus valores personales y lanzar una advertencia contundente: mientras permanezca en el poder, ningún dirigente extranjero podrá interferir en los procesos electorales de Brasil. 'Nadie de afuera va a meterse en las elecciones brasileñas', afirmó con énfasis. El conflicto se desencadenó el sábado anterior, cuando Milei participó como oradorinvitado en la Convención Nacional del Partido Liberal en San Pablo, donde respaldó la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro. En un discurso de alrededor de 25 minutos, el mandatario argentino llamó 'ladrón' y 'presidiario' a Lula, y utilizó términos agraviantes contra el juez Alexandre de Moraes. La reacción brasileña fue inmediata: la cancillería convocó al embajador argentino Daniel Raimondi para que diera explicaciones y llamó a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli. El domingo, Milei profundizó la controversia al sostener que Brasil era responsable del 25 por ciento de la campaña negativa contra la Argentina desplegada en redes sociales durante el Mundial de fútbol disputado en Estados Unidos. El canciller brasileño Mauro Vieira calificó esas declaraciones de 'provocación sin precedentes'. La primera reacción pública de Lula había llegado el martes, cuando respondió con ironía ante periodistas que le preguntaron por Milei: '¿Quién es ese tipo?'. El tono del jueves, en cambio, fue más directo y político: ya no desde la distancia irónica sino desde el escenario de su propio partido. En el mismo acto, Lula también se refirió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y trazó su estrategia frente a ambos: buscar la victoria en el terreno de las ideas y la verdad, librando lo que definió como una 'guerra narrativa'. A pesar de la dureza retórica, en el plano diplomático se comenzaron a ver señales de distensión. Lula autorizó el regreso del embajador Bitelli a Buenos Aires, aunque sin precisar una fecha exacta. La decisión se tomó luego de una reunión en Brasilia entre el presidente, el canciller Vieira y el propio Bitelli, en la que se evaluó el impacto de la medida y las reacciones del gobierno argentino. Según fuentes oficiales brasileñas, Lula quedó conforme con las muestras de solidaridad que sectores de la sociedad civil y legisladores argentinos expresaron hacia Brasil tras el llamado a consultas del embajador. Desde la cancillería brasileña ya se dio luz verde para el retorno, aunque el momento preciso no está confirmado. Del lado argentino, el primer gesto concreto llegó del canciller Pablo Quirno, quien descartó de plano cualquier posibilidad de ruptura de relaciones. Quirno sostuvo que no existe ninguna chance de que la Argentina rompa vínculos con Brasil y expresó su deseo de que Bitelli regrese cuanto antes para continuar desarrollando la extensa agenda bilateral entre ambos países.
   
     
 
 
 
 
 
 
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