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| martes, 25 de agosto de 2026 |
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Quirno: no habrá ruptura con Brasil
El canciller separó las diferencias ideológicas con Lula de la relación institucional y negó una crisis con Londres por la bandera en el Mundial.
El canciller Pablo Quirno dejó en claro que el Gobierno argentino tiene profundas diferencias políticas e ideológicas con la administración de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, pero fue contundente al descartar que esa tensión pueda derivar en una fractura diplomática entre ambos países. En declaraciones radiales, trazó una línea divisoria entre el debate político y el vínculo institucional. Según explicó, aunque el embajador brasileño fue llamado a consultas en Brasilia, la Argentina decidió no responder con una medida equivalente. Para Quirno, las diferencias ideológicas deben quedarse en ese plano y no trasladarse a la relación entre Estados. Como ejemplo de que la tensión no impide la cooperación, mencionó la entrada en vigor del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur el pasado 1 de mayo, tras veinticinco años de negociaciones. También descartó que las fricciones políticas afecten el intercambio comercial bilateral y atribuyó esos temores a la oposición kirchnerista, que a su juicio politiza una diferencia ideológica. Subrayó que Brasil continúa siendo el principal socio comercial de la Argentina.
Sobre la polémica generada por la bandera con la leyenda sobre las Islas Malvinas que los jugadores de la selección desplegaron durante el partido ante Inglaterra en el Mundial, Quirno fue terminante: no existe ninguna crisis diplomática con el Reino Unido. Afirmó que la leyenda expresa una verdad y que el país no tiene nada de qué disculparse. Desmintió de manera categórica que algún funcionario de la Cancillería se haya reunido con el embajador británico para pedir excusas por el episodio, calificando esa versión de absolutamente falsa.
El canciller aprovechó además para revelar un dato que había permanecido fuera del debate público: en los días previos al partido, la Argentina había convocado al embajador del Reino Unido a la Cancillería para entregarle una nota de protesta formal. El motivo fue el paso de un buque británico por el estrecho de Magallanes entre el 4 y el 8 de julio, en dos sentidos, sin cumplir en ninguna de las dos oportunidades con los procedimientos estipulados en el Acuerdo de Madrid. Con ironía, Quirno señaló que según la versión británica el barco trasladaba pertrechos hacia la Antártida en pleno julio, cuando la campaña antártica argentina comienza recién a fines de octubre. La nota fue entregada el lunes 13, primer día hábil tras el incidente, y el comunicado oficial se difundió una vez finalizado el encuentro deportivo.
En relación al proyecto de explotación petrolera Sea Lion, Quirno reafirmó que el Gobierno no reconoce las licencias otorgadas por las autoridades de las islas y que ya aplicó sanciones a las empresas participantes, entre ellas una israelí y una británica. Advirtió que la Argentina defenderá sus derechos tanto en la justicia local como en tribunales internacionales.
Sobre la campaña de desprestigio que circuló en redes sociales contra la Argentina durante el Mundial, el canciller admitió su existencia y señaló que la mayoría de las publicaciones provenían de cuentas brasileñas y mexicanas, aunque aclaró no tener pruebas de financiamiento externo organizado.
Respecto a la visita de Kristalina Georgieva al país, Quirno rechazó la idea de que la directora gerente del FMI tenga injerencia en el diseño del programa económico argentino. Recordó que el Gobierno asumió con un plan propio, más exigente que cualquier requisito del organismo, y enumeró logros como la eliminación del déficit fiscal en un mes y del déficit cuasifiscal en seis meses. Por último, anticipó que se encuentra negociando una visita oficial a China junto a Karina Milei y el ministro de Economía Luis Caputo.
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