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| martes, 25 de agosto de 2026 |
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CFK llevará su condena a la ONU
La expresidenta publicó una columna internacional, defendió su inocencia e incorporó al abogado brasileño de Lula a su equipo legal.
Cristina Fernández de Kirchner dio un paso político y judicial de alcance internacional al publicar una columna de opinión en importantes diarios europeos, donde cuestionó su condena en la causa Vialidad y anunció que presentará su caso ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. El texto también circuló en sus redes sociales bajo el nombre de Carta abierta: El costo democrático de la politización de la justicia.
En el documento, la exmandataria argumentó que la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos que le fue impuesta no constituye una sanción judicial ordinaria, sino una forma de proscripción política. Sostuvo que ese tipo de exclusión no solo la afecta a ella, sino que también vulnera el derecho del electorado a elegir libremente a sus representantes. Bajo esa lógica, calificó la situación como una de las modalidades más sofisticadas de erosión democrática en la actualidad, donde las instituciones siguen funcionando formalmente pero las decisiones judiciales terminan determinando quién puede participar en la vida política.
La expresidenta, que cumple arresto domiciliario en Buenos Aires luego de ser condenada a seis años de prisión, incorporó dos abogados internacionales a su equipo de defensa: el español Javier Borrego y el brasileño Rafael Valim, quien fue parte del equipo legal del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Ambos fueron convocados para acompañar esta nueva etapa de su estrategia jurídica.
En paralelo a la publicación de la columna, su equipo de abogados realizó una presentación formal ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU mediante una Comunicación Individual. El planteo sostiene que el proceso judicial que derivó en su condena violó garantías establecidas en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, un tratado que Argentina suscribió y ratificó.
Kirchner aclaró que el recurso a la instancia internacional no responde a una simple disconformidad con el fallo, sino a la necesidad de someter el accionar de quienes condujeron su juzgamiento al escrutinio del derecho internacional de los derechos humanos.
En otro tramo de su texto, la expresidenta planteó que el proceso estuvo marcado por irregularidades incompatibles con el debido proceso y por un clima de hostilidad que, según ella, refleja el machismo estructural presente en sectores del sistema judicial argentino. Remarcó que su caso no debe leerse como una serie de errores judiciales aislados, sino como una vulneración grave de derechos humanos.
También precisó cuál considera que es la verdadera pena que se le aplicó: la proscripción perpetua. La condena de seis años de prisión, dijo, es apenas la sanción accesoria. El objetivo central, afirmó, es excluirla de la disputa política de manera definitiva.
La exmandataria recordó además que en 2022, tras el intento de magnicidio del 1 de septiembre, un grupo de juristas internacionales ya había señalado irregularidades en su proceso judicial y denunciado posibles violaciones a sus derechos fundamentales. Ese antecedente, subrayó, forma parte del contexto más amplio en el que se inscribe su presentación ante la ONU.
Por último, Kirchner amplió el alcance de su denuncia más allá de su situación personal al sostener que lo que está en juego no es únicamente su caso, sino el intento de excluir de la vida política a una figura que fue la única mujer elegida y reelegida para presidir la Argentina.
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