martes, 28 de julio de 2026
 
     
Milei insultó a De Mendiguren en La Rural

El Presidente lo llamó 'ladrón' y lo acusó de complicidad en la caída de la convertibilidad. El exfuncionario evalúa demandarlo.



Un tenso episodio se vivió este domingo en la Exposición Rural de Palermo cuando el presidente Javier Milei, en medio de una entrevista, advirtió el paso de José Ignacio de Mendiguren por el predio y aprovechó para lanzarle una serie de acusaciones e insultos desde la cabina de transmisión. Todo ocurrió mientras el mandatario dialogaba con periodistas en un estudio montado en el predio. En un momento de la charla, Milei interrumpió la conversación, señaló hacia el exterior y afirmó que estaba pasando alguien que, según sus palabras, le había causado un enorme perjuicio al país. Ante la consulta sobre a quién se refería, el Presidente identificó al señalado como cómplice de la salida de la convertibilidad durante el gobierno de Eduardo Duhalde. Una vez que los conductores confirmaron que se trataba de De Mendiguren, Milei subió el tono y arremetió con mayor dureza. Lo acusó de haber perjudicado a los argentinos en unos 30 mil millones de dólares, lo llamó ladrón a los gritos y aseguró que junto a Duhalde y su entorno habían arruinado el país. Todo esto mientras seguía apuntando hacia la figura del exfuncionario a través de la ventana del estudio. De Mendiguren, quien fue ministro de la Producción durante la gestión de Duhalde y luego ocupó la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo en otra administración, respondió en la misma jornada. Calificó las declaraciones del Presidente como injurias graves, sin sustento ni prueba alguna, aunque aclaró que ya está acostumbrado a ese tipo de ataques. El exdirigente industrial destacó que a lo largo de toda su trayectoria en la función pública jamás enfrentó una causa judicial ni una demanda vinculada a su gestión, y que eso habla por sí solo de su transparencia. Sin embargo, aclaró que está evaluando llevar el caso a la Justicia, no por una cuestión personal, sino porque considera que normalizar que un presidente agreda de manera infundada a un ciudadano representa un problema institucional serio. Subrayó que acusar a alguien de robo implica imputarle un delito, y que eso no puede quedar sin consecuencias. En cuanto al fondo de las acusaciones, De Mendiguren rechazó ser el responsable de la pesificación asimétrica y repasó el contexto catastrófico de 2002. Sostuvo que la convertibilidad no fue abandonada voluntariamente, sino que colapsó por sí sola, arrastrando al país a uno de los peores defaults de su historia, al cierre de los bancos y a la circulación simultánea de casi veinte monedas provinciales. En ese marco, remarcó que su rol era el de ministro de la Producción, no de Economía, por lo que mal podría haber impulsado una medida de esa naturaleza. Atribuyó la iniciativa de la pesificación asimétrica al entonces titular del Banco Central, Mario Blejer, quien habría presentado en una reunión de gabinete un informe que advertía que sin esa medida la incobrabilidad del sistema financiero podría trepar al 85%, mientras que con ella se reduciría al 15%. Finalmente, De Mendiguren defendió el balance general de la gestión de Duhalde. Afirmó que en poco más de un año ese gobierno de unidad nacional logró entregar un país en paz, con una economía que ya crecía al 7% anual y una inflación del 3%. Reconoció que pudieron haberse cometido errores, pero rechazó de plano cualquier acusación de corrupción.
   
     
 
 
 
 
 
 
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