martes, 28 de julio de 2026
 
     
Kirchner quiere que el FMI pase por el Congreso

El diputado presentó un proyecto para exigir aprobación legislativa en acuerdos con organismos internacionales y prohibir los DNU.



El diputado nacional Máximo Kirchner presentó este martes un proyecto de ley para obligar al Poder Ejecutivo a someter cualquier acuerdo con el Fondo Monetario Internacional a la aprobación del Congreso. La iniciativa ingresó a la Cámara de Diputados prácticamente en simultáneo con la llegada a Buenos Aires de la titular del organismo multilateral, Kristalina Georgieva, quien visitó el país por primera vez en ocho años en el marco de las negociaciones con el gobierno de Javier Milei. El texto, que lleva la firma de otros 15 legisladores del bloque Unión por la Patria, consta de 22 artículos y deroga la actual Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública para reemplazarla con un régimen más amplio y restrictivo. Entre sus principales puntos, establece que toda operación de crédito con organismos financieros internacionales deberá contar con una ley especial del Congreso que especifique el tipo de deuda, el monto máximo autorizado, el plazo mínimo de amortización y el destino de los fondos. Además, prohíbe expresamente el uso de decretos de necesidad y urgencia para este tipo de materias. La iniciativa apunta directamente al DNU 179/2025, mediante el cual el gobierno nacional instrumentó un Programa de Facilidades Extendidas con el FMI por aproximadamente 20.000 millones de dólares sin pasar por el Parlamento. El proyecto establece que los actos dictados en violación de esa prohibición serán nulos de nulidad absoluta, no tendrán validez internacional y los funcionarios responsables serán personalmente pasibles de responder por los daños ocasionados al Estado, sin posibilidad de prescripción. El texto también declara nulos los acuerdos que impongan condiciones sobre la regulación del movimiento de capitales en el país. Para sostener esta postura, los autores citan un informe de la Oficina de Evaluación Independiente del propio FMI, que documentó disidencias internas respecto del cumplimiento de los criterios de acceso excepcional en el caso argentino de 2018 y calificó esa situación como zona gris. Uno de los aspectos más novedosos es el principio de corresponsabilidad entre acreedor y deudor. Según el proyecto, cuando el organismo haya incumplido sus propias normas o aprobado programas con motivación política, la responsabilidad por el fracaso del programa debe ser compartida. En ese sentido, el texto señala que entre mayo de 2018 y la fecha de redacción de la iniciativa, salieron del país unos 45.100 millones de dólares como formación de activos externos del sector privado, cifra que prácticamente equivale a los 44.500 millones desembolsados por el Fondo durante ese período. Los autores sostienen que esa coincidencia no fue casual, sino consecuencia de un programa que no exigió controles de capital pese a que el propio estatuto del organismo los habilita. Sobre esa base, el proyecto ordena al Poder Ejecutivo promover ante la Junta de Gobernadores del FMI una enmienda a su Convenio Constitutivo para convertir en obligación lo que hoy es una mera facultad: exigir controles de capital cuando se registre una salida significativa de divisas durante la vigencia de un programa. La reforma propuesta también incluye la creación de una Facilidad de Recuperación Soberana que permita convertir créditos que superen los parámetros normales de acceso en financiamiento de largo plazo. El proyecto se estructura en torno a seis principios rectores: soberanía económica, corresponsabilidad, legitimidad de las políticas macroprudenciales, sostenibilidad de la deuda medida por la capacidad real de pago, transparencia con control democrático y multilateralismo activo. Lo acompañan con su firma los diputados Germán Martínez, Cecilia Moreau, Pablo Yedlin, Carlos Castagneto, Itai Hagman, Hilda Aguirre, Nicolás Trotta, María Elena Velázquez, Marcelo Barbur, Agustín Rossi, Sergio Palazzo, Agustina Propato, Julia Strada, Sabrina Selva y Jimena López.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS