domingo, 26 de julio de 2026
 
     
La crisis con Brasil le costó cara a Milei

Un ex embajador argentino advirtió que los insultos de Milei a Lula y a un juez brasileño dañarán el vínculo político entre ambos países.



La visita de Javier Milei a San Pablo derivó en la crisis diplomática más grave que atravesó la Argentina con Brasil desde que el presidente libertario asumió el poder. Todo comenzó cuando Milei participó de un acto del Partido Liberal para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, de cara a las elecciones del próximo 4 de octubre, y aprovechó el escenario para atacar duramente al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. Al primero lo llamó 'ladrón', 'presidiario' y 'totalitario', mientras que al magistrado —quien le había impedido visitar al ex presidente Jair Bolsonaro— lo insultó de manera directa. La respuesta del gobierno brasileño no tardó en llegar: el canciller Mauro Vieira ordenó llamar a consultas al embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Glinternick Bitelli, una medida que representa el escalón más alto del malestar diplomático entre dos naciones. Diego Guelar, ex embajador argentino en Brasil, Estados Unidos y China, y uno de los referentes más experimentados en la relación bilateral entre ambos países, fue contundente al evaluar lo ocurrido. Para él, el conflicto era completamente evitable y constituye un error de cálculo político con consecuencias reales, aunque aclaró que no llegará a comprometer el vínculo estratégico ni el comercio entre las dos naciones. Guelar, quien representó a la Argentina en Brasil durante la presidencia de Carlos Menem y luego fue embajador en Washington y Pekín bajo la gestión de Mauricio Macri, sostuvo que Milei confundió su afinidad ideológica con el bolsonarismo con las obligaciones institucionales que tiene como jefe de Estado frente a un país vecino con más de dos siglos de historia compartida. El diplomático reconoció que la cercanía política entre Milei, Jair Bolsonaro y su hijo es conocida por todos, pero remarcó que eso no puede estar por encima de la relación entre dos Estados. A su entender, el mandatario argentino pudo haber viajado a Brasil de otra forma: realizando una visita oficial al país y, de manera separada, participando de un acto de apoyo a su aliado ideológico, sin necesidad de ignorar ni agraviar al gobierno en ejercicio. La reacción en Brasil fue inmediata y transversal. El titular del Partido de los Trabajadores calificó de inadmisibles las expresiones de Milei y advirtió que ningún líder extranjero puede referirse en esos términos a las instituciones brasileñas. A esas críticas se sumaron voces del gabinete de Lula y el propio presidente del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, lo que amplificó el impacto político del episodio. Para Guelar, el factor que terminó de detonar la crisis no fue el respaldo electoral a Flávio Bolsonaro en sí mismo, sino el tono agresivo y los insultos que Milei eligió para referirse a figuras centrales del Estado brasileño. Esa decisión, a su juicio, fue innecesaria y dejará una marca negativa en el vínculo político entre Argentina y Brasil durante un tiempo.
   
     
 
 
 
 
 
 
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