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| sábado, 25 de julio de 2026 |
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Congreso: qué leyes avanzan y cuáles no
El oficialismo empuja varios proyectos clave, pero solo el nombramiento de jueces tiene chances reales de aprobación en lo inmediato.
La actividad legislativa atraviesa un momento de definiciones a medias. En el Congreso conviven proyectos que avanzan, otros que permanecen congelados y varios que dependen de negociaciones que todavía no terminaron de cuajar. El oficialismo lleva adelante una agenda ambiciosa, pero los resultados concretos son escasos y las diferencias con la oposición marcan el ritmo de cada debate.
Entre las iniciativas que La Libertad Avanza pretende convertir en ley figuran una reforma electoral, cambios en las atribuciones del Banco Central, regulación del lobby, modificaciones en salud mental, etiquetado de alimentos, acceso de extranjeros a tierras, la denominada Ley Hojarasca y ajustes en los subsidios para zonas frías. Sin embargo, el recorrido de cada una es bien distinto.
La reforma electoral, considerada una prioridad por el sector más cercano a Karina Milei, está completamente paralizada. El tema se debatió internamente, pero no se plasmó en modificaciones concretas y los gobernadores no están dispuestos a acompañar sin acuerdos previos que aún no existen.
En la misma situación se encuentra la reforma del Banco Central, que ni siquiera fue presentada formalmente. No hay fecha para su discusión ni definiciones claras sobre su contenido, lo que la deja en un limbo político sin perspectivas inmediatas de resolución.
Otras tres propuestas —la regulación del lobby, los cambios en salud mental y el etiquetado frontal de alimentos— fueron lanzadas en conjunto como una señal de agenda, pero quedaron estancadas desde entonces. No hay avances con potenciales aliados y los actores centrales del oficialismo no parecen tenerlas entre sus prioridades más urgentes.
Un caso diferente es el proyecto que modifica las condiciones para la venta de tierras a extranjeros, impulsado con fuerza por Federico Sturzenegger y Patricia Bullrich. Tiene fecha tentativa de sesión para el 6 de agosto y el Gobierno afirma contar con los votos suficientes. La oposición, en cambio, lo niega. El término "extranjero" se convirtió en una herramienta política de doble filo: el oficialismo lo usa para construir posición pública y tejer acuerdos, mientras que la oposición lo emplea como argumento de rechazo.
La Ley Hojarasca tampoco tiene un camino despejado. Algunos de sus puntos generan resistencia, en parte porque el propio Sturzenegger se niega a introducir cambios en aspectos que considera centrales. Por su parte, la eliminación de subsidios en zonas frías enfrenta dudas en varios distritos bonaerenses, donde los concejos deliberantes buscan mecanismos alternativos para preservar beneficios para sus vecinos. El Gobierno mantiene su postura de eliminar esos subsidios, pero las presiones territoriales mantienen el asunto en evaluación.
El único proyecto con una perspectiva concreta de avanzar es el de designación de jueces. El Poder Ejecutivo elevó 25 propuestas para la designación de magistrados y el Congreso comenzaría a tratar esos pliegos en los próximos días. No se trata de una reforma estructural del sistema judicial, sino de la aprobación de una nómina de candidatos presentada por el Ejecutivo. Las negociaciones son puntuales y existe un nivel de consenso suficiente para que las designaciones prosperen sin grandes obstáculos.
En síntesis, de toda la agenda legislativa que impulsa el oficialismo, solo los nombramientos judiciales tienen camino libre. El resto depende de acuerdos que aún no se concretaron o directamente carece del apoyo necesario para llegar al recinto.
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