miércoles, 22 de julio de 2026
 
     
Nuevo nuncio llegó para organizar visita papal

Michael Wallace Banach aterrizó en Ezeiza y comenzará a coordinar con el Gobierno y el Episcopado la llegada de León XIV en noviembre.



El nuevo representante diplomático del Vaticano en la Argentina pisó suelo porteño este miércoles y dio inicio a una etapa clave en la organización de la esperada visita del papa León XIV al país. Monseñor Michael Wallace Banach desembarcó en el aeropuerto internacional de Ezeiza para asumir sus funciones como nuncio apostólico y ponerse al frente de las negociaciones que deberán articular la Santa Sede, el Gobierno nacional y la Conferencia Episcopal Argentina. El viaje papal, que podría concretarse durante la segunda semana de noviembre, entra así en una fase de planificación formal. Banach llegó desde los Estados Unidos, su país de origen, una vez concluida su labor como nuncio apostólico en Hungría. En el aeropuerto lo aguardaban monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, y monseñor Raúl Pizarro, secretario general del Episcopado y obispo auxiliar de San Isidro. La presencia de las máximas autoridades de la Iglesia local buscó otorgarle un respaldo institucional sólido al nuevo representante pontificio desde el primer momento de su gestión. Además, por indicación del canciller Pablo Quirno, el secretario de Culto de la Nación, Agustín Caulo, también estuvo presente en la recepción. Tras el arribo, Banach se trasladó al Palacio Fernández Anchorena, la sede de la Nunciatura Apostólica ubicada sobre la avenida Alvear, donde comenzará oficialmente a ejercer su cargo. Sin embargo, el paso institucional más importante llegará en los próximos días: la presentación de las cartas credenciales ante el presidente Javier Milei. Ese acto protocolar, habitual en el ámbito diplomático, habilitará formalmente a Banach para representar al Vaticano ante el Estado argentino. El Gobierno indicó que el encuentro con Milei y con el canciller Quirno se realizará en breve. En esta ocasión, la ceremonia de acreditación tendrá un peso político que va más allá del mero trámite formal. Una vez reconocido oficialmente por el jefe de Estado, el nuncio quedará en condiciones de encabezar las conversaciones directas entre la Santa Sede y el Ejecutivo para definir los aspectos concretos del viaje papal. En la Casa Rosada esperan que ese primer contacto entre Milei y Banach sea también el puntapié inicial de una coordinación intensa para dar forma a una visita que, de confirmarse, se ubicaría entre las más significativas de la historia reciente de la Iglesia en el país. En paralelo, dentro del ámbito eclesial ya se pusieron en marcha tres comisiones de trabajo informales que abordan distintas dimensiones del viaje, aun cuando el Vaticano todavía no realizó ningún anuncio oficial al respecto. La comisión con mayor protagonismo es la que se ocupa de la organización pastoral: su tarea consiste en definir el perfil espiritual de la visita, los encuentros litúrgicos, el mensaje que buscará transmitir León XIV y los vínculos con las distintas comunidades de fieles. Desde el Episcopado subrayan que la visita debe preservar ante todo su carácter religioso y no convertirse en una gira de tono político o institucional. El contenido pastoral, insisten, será el eje vertebrador sobre el que se construirá el resto de la agenda del pontífice en suelo argentino.
   
     
 
 
 
 
 
 
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