martes, 25 de agosto de 2026
 
     
España sueña con la Finalíssima como despedida de Messi

El embajador español en Buenos Aires propuso organizar el duelo ante Argentina y que sirva de homenaje final al astro del fútbol mundial.



El representante diplomático del Reino de España en Buenos Aires, Joaquín María de Arístegui Laborde, festejó la conquista de la selección española en la final del Mundial y aprovechó para lanzar una propuesta que rápidamente generó repercusión: organizar cuanto antes la Finalíssima entre España y Argentina, y convertirla en un evento especial que funcione como despedida de Lionel Messi del fútbol internacional. El diplomático calificó la actuación del seleccionado español en la final como un partido muy serio y ordenado, y destacó que el equipo logró algo que pocos consiguen: anular la capacidad casi sobrenatural que tiene Argentina para sobrevivir en los momentos más difíciles. Para Arístegui, ese fue el mérito más grande del campeón. Tras regresar junto al plantel desde Estados Unidos, el embajador describió una recepción masiva en suelo español, con cientos de miles de personas en las calles. Él mismo participó de los festejos en familia y recordó que ya había vivido las dos finales mundialistas anteriores que disputó España: la primera siendo embajador en Trinidad y Tobago, a los 44 años; esta segunda, a los 60. Arístegui definió la final como un duelo iberoamericano en español, ya que enfrentó al campeón del mundo y de la Copa América contra el campeón de Europa. Y fue en ese marco donde planteó su deseo: que ambas selecciones vuelvan a verse las caras en una Finalíssima, y que ese partido sea además el escenario elegido para despedir a Messi de la manera que merece. Declarado hincha del Barcelona desde pequeño, el embajador también se refirió a ciertas críticas que surgieron desde sectores del madridismo durante el torneo. Las atribuyó a heridas que todavía no cerraron, vinculadas a los años en que el Barcelona dominó el fútbol español y mundial de la mano de Messi, Iniesta, Busquets, Puyol, Piqué y Xavi. Sobre el estilo de juego de la selección española, destacó que no depende de una figura individual sino que funciona como un conjunto coral, asociativo y con un banco que aporta dinamismo permanente. Si bien reconoció el nivel de Lamine Yamal y de Rodri, puso especialmente en valor a Pau Cubarsí, defensor de apenas 19 años al que consideró el mejor zaguero de todo el torneo. Además, señaló que la fuerte presencia de jugadores del Barcelona en la selección responde a una identidad compartida entre el club y el equipo nacional. La Finalíssima entre Argentina y España, que estaba prevista para marzo de 2026 en Doha, terminó siendo cancelada. La UEFA y la AFA no pudieron acordar una nueva fecha ni una sede alternativa luego de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán complicara la organización del evento. Opciones como Madrid, Buenos Aires o Roma quedaron descartadas por diferencias en torno a la localía y el calendario. El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, llegó incluso a proclamar a Argentina bicampeón del certamen, mientras que desde España aclararon que la cancelación no fue responsabilidad de su federación. Cuatro meses después de ese episodio, ambos equipos terminaron enfrentándose en la final del Mundial 2026 en Nueva York. Consultado sobre rumores que insinuaban un supuesto acuerdo previo en la final, el embajador fue categórico: no les presta ninguna atención y considera que ese tipo de teorías no resisten el menor análisis serio. Por último, Arístegui reveló un detalle personal: durante todo el Mundial siguió los partidos con dos camisetas puestas, la española y la argentina, porque siempre consideró a la Albiceleste su segundo equipo. Recién en la final dejó de lado esa doble lealtad, porque a esa altura, según sus propias palabras, ya no había lugar para los tibios.
   
     
 
 
 
 
 
 
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