martes, 21 de julio de 2026
 
     
Tapia vuelve al país con tres frentes abiertos

El titular del fútbol argentino regresa de Estados Unidos sin Messi ni otros referentes, y enfrenta causas judiciales, tensión política y desafíos económicos.



El regreso de Claudio Tapia a la Argentina no tendrá nada de festivo. El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino aterrizó esta tarde en Ezeiza a bordo de un vuelo chárter que partió desde Nueva York pasadas las cinco de la mañana, luego de que la selección argentina cayera por 1 a 0 ante España en la final del Mundial. El subcampeonato marca el fin de un paréntesis que durante casi dos meses mantuvo en segundo plano una serie de problemas institucionales, legales y económicos que ahora vuelven a primer plano. El vuelo de regreso tuvo una composición diferente a la que la dirigencia imaginó antes del inicio del torneo. Lionel Messi y Rodrigo De Paul permanecerán en Miami para sumarse al Inter Miami, mientras que Enzo Fernández, Julián Álvarez y otros futbolistas del seleccionado viajaron directamente hacia las ciudades donde desarrollan sus carreras. La ausencia de los referentes del equipo refuerza la sensación de que el ciclo mundialista quedó atrás y que comienza una etapa distinta para la conducción del fútbol nacional. Uno de los asuntos más urgentes que enfrenta Tapia es de orden judicial. El dirigente regresa dentro del plazo que le había fijado el juez en lo Penal Económico Diego Amarante, quien le había otorgado un permiso especial para viajar al torneo, con la condición de volver antes del 21 de julio. Esa autorización resultaba imprescindible porque Tapia se encuentra procesado, sin prisión preventiva, con prohibición de salida del país. La investigación, iniciada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, lo acusa de asociación ilícita y presunta apropiación indebida de tributos y recursos de la seguridad social. Según el expediente, la AFA habría retenido impuestos y aportes previsionales sin depositarlos en los plazos que establece la ley, por un monto cercano a los 20 mil millones de pesos. En la misma causa fueron procesados el tesorero Pablo Toviggino y otros directivos de la entidad. El magistrado también dispuso embargos millonarios como parte de las medidas cautelares aplicadas al caso. Pero esa investigación es solo una de varias que rodean a la cúpula del fútbol argentino. En los últimos meses avanzaron distintas causas vinculadas al manejo de fondos de la entidad, operaciones realizadas por empresas relacionadas con dirigentes y movimientos patrimoniales que están bajo análisis judicial. Uno de los elementos que más llamó la atención fue la existencia de una mansión en Pilar que también funcionaba como depósito de decenas de automóviles de alta gama. Otro expediente apunta a Sur Finanzas, una empresa ligada al empresario Ariel Vallejo, considerado cercano a Tapia, señalada por presuntas maniobras de lavado de activos y evasión impositiva. Hay además actuaciones relacionadas con operaciones cambiarias realizadas durante la vigencia del cepo y otros expedientes que analizan movimientos económicos y societarios de dirigentes vinculados a la conducción. A todo esto se suma la tensión con el Gobierno nacional, que representa otro frente de conflicto para la dirigencia de la AFA. La entidad, por su parte, rechazó de manera sistemática todas las acusaciones y sostiene que las investigaciones carecen de sustento o se trata de disputas administrativas que deberán resolverse ante la Justicia. Con el Mundial terminado, sin embargo, esos argumentos deberán sostenerse ahora sin el escudo que ofrecía la atención pública centrada en la selección.
   
     
 
 
 
 
 
 
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