martes, 25 de agosto de 2026
 
     
El Gobierno cedió ante la CGT en la reforma laboral

Un nuevo decreto amplió la base de cálculo de las cuotas sindicales y excluyó los aportes patronales sociales del tope del 2%.



El Ejecutivo nacional dio marcha atrás en uno de los puntos más polémicos de la reglamentación de la reforma laboral y modificó, mediante un decreto, las condiciones bajo las cuales se calculan las cuotas solidarias y otros aportes pactados en los convenios colectivos de trabajo. El cambio fue el resultado de semanas de negociaciones discretas entre dirigentes sindicales cercanos al Gobierno y funcionarios de primera línea. El decreto 612/2026, rubricado por el presidente Javier Milei junto a los ministros Diego Santilli y Sandra Pettovello, amplía la base salarial sobre la que se aplica el tope del 2% fijado por la Ley 27.802 de Modernización Laboral. La norma anterior, el decreto 407, había establecido que ese porcentaje se calcularía únicamente sobre el salario básico convencional, una definición que achicaba considerablemente el volumen económico de esos fondos y golpeaba de lleno las finanzas de los sindicatos. Ahora, la nueva reglamentación incorpora a esa base las sumas remunerativas normales, habituales y de cobro mensual de origen convencional. Al mismo tiempo, aclara qué conceptos quedan fuera del cálculo: premios, bonos, participación en ganancias, horas extra, aguinaldo, plus vacacional, sumas no remunerativas y cualquier otro concepto que no se abone de forma regular y mensual. La modificación responde a un reclamo que la conducción de la CGT venía sosteniendo desde que se publicó el decreto reglamentario original. Según trascendió, ese texto había sorprendido a los sindicalistas porque contradecía lo acordado previamente con el ala política del Gobierno durante el proceso de sanción de la ley, cuyo articulado hablaba simplemente de remuneraciones, sin acotar el concepto al salario básico. El cambio fue atribuido en su momento al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Tras ese giro inesperado, dirigentes del sector sindical dialoguista intensificaron los contactos con el asesor presidencial Santiago Caputo y con los hermanos Martín y Eduardo Menem para buscar una solución administrativa que corrigiera el impacto sobre las cajas gremiales. Las conversaciones ganaron tracción cuando Santilli asumió la jefatura de Gabinete: junto a los Menem, fue uno de los principales impulsores de la medida ante Karina Milei. El decreto 612 incorpora además otro cambio de peso: excluye del tope del 2% a los aportes y contribuciones patronales pactados en convenios colectivos que estén destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales. La única condición es que esos fondos se administren y documenten por separado del resto de los recursos sindicales. Esta modificación tiene consecuencias directas para sindicatos como Camioneros, que atraviesa una crisis financiera severa y depende de una contribución empresarial de 25 mil pesos por trabajador mensual destinada a su obra social, lo que representa alrededor de 5 mil millones de pesos al mes. Con la nueva norma, ese tipo de aportes quedará fuera del cómputo del límite global, garantizando la continuidad del financiamiento del sistema sindical de salud. En el mundo gremial, el decreto es leído como un revés político para Sturzenegger, quien impulsó la restricción original y viene promoviendo los convenios y sindicatos por empresa como herramienta para reducir el poder del sindicalismo tradicional. La CGT, en cambio, celebra el resultado como una victoria en la pulseada por preservar sus fuentes de financiamiento.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS