domingo, 19 de julio de 2026
 
     
Intendenta agita la sucesión bonaerense

Mariel Fernández invitó a Kicillof y Máximo Kirchner a un acto por Evita en Moreno que tensiona la interna del peronismo bonaerense.



El peronismo bonaerense espera que termine el Mundial de fútbol este domingo para darle velocidad a una discusión que nadie quiere dar todavía en voz alta: quién conducirá la provincia de Buenos Aires cuando Axel Kicillof deje el cargo. Mientras el gobernador trabaja para ampliar su base de sustentación política y el kirchnerismo aguarda una eventual candidatura de Cristina Kirchner condicionada a su situación judicial, distintos sectores del movimiento ya comenzaron a moverse en silencio para estar mejor posicionados en la segunda mitad del año. Una de las figuras que abiertamente se anotó en esa carrera es Mariel Fernández, jefa comunal de Moreno. A finales del año pasado dejó en claro sus ambiciones: dijo que estaba dispuesta a dar el salto a la provincia si la transformación que impulsó en su distrito podía replicarse a mayor escala, construyendo con otros sectores y desde una relación diferente entre el Estado y la comunidad. Desde entonces no paró de moverse. No es la única pieza que se activa. Jorge Ferraresi, ex intendente de Avellaneda que ya dejó el cargo municipal para enfocarse en un recorrido provincial, también prepara una serie de visitas a distintos rincones del territorio bonaerense para la segunda mitad del año. A quienes lo visitan les transmite el mismo mensaje: tiene intenciones de competir y no piensa resignarse fácilmente. El próximo domingo 26 de julio será una fecha clave para leer la temperatura interna del peronismo. Ese día se cumplen 74 años de la muerte de Eva Perón y Fernández encabezará en Moreno un acto en su homenaje que incluye una misa y una marcha de antorchas. El evento se realiza cada año, pero en esta ocasión adquiere una dimensión política especial: la intendenta ya cursó invitaciones a intendentes de distintas corrientes del peronismo, al propio gobernador y a Máximo Kirchner. Las presencias y ausencias hablarán por sí solas. La última vez que Kicillof y el diputado nacional se encontraron fue en el velorio del Indio Solari, a principios de junio, cuando ambos debieron coordinar la logística de la multitudinaria despedida realizada en Villa Dominico. El acto del 26 de julio podría ser un nuevo escenario de encuentro, o de desencuentro, entre las distintas facciones. El evento fue convocado formalmente desde la Secretaría de la Mujer del Partido Justicialista bonaerense, que conduce el propio Kicillof, lo que le otorga un carácter más institucional y partidario. Todavía no está definido si el PJ provincial sumará alguna actividad propia o simplemente acompañará la iniciativa de Fernández. En el entorno de la intendenta admiten que ella mantiene canales abiertos con todos los sectores y consideran que la pelea de fondo entre Kicillof, Cristina y Máximo es algo que ellos mismos deben resolver. Fernández oficia de puente: el 16 de abril se reunió con Fernando Gray, intendente de Esteban Echeverría y referente de un peronismo distante del kirchnerismo, y ese mismo día visitó a la ex presidenta en su domicilio. A fines de mayo repitió el encuentro con Cristina. La hoja de ruta de la jefa comunal de uno de los distritos más grandes y complejos del conurbano incluye recorridas por Mar del Plata, La Plata y Bahía Blanca, ciudades del interior bonaerense donde necesita construir nombre propio si aspira a dar el salto que ella misma anticipó.
   
     
 
 
 
 
 
 
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