viernes, 17 de julio de 2026
 
     
Argentina en la cumbre antiterrorista de EE.UU.

Quirno fue orador en Washington en un encuentro donde Trump declaró a la extrema izquierda como amenaza terrorista global.



La Argentina tuvo una participación destacada en la cumbre internacional contra el Resurgimiento del Terrorismo Político que se celebró en Washington, convocada por el gobierno de Donald Trump. El canciller Pablo Quirno encabezó la delegación argentina y fue uno de los oradores centrales durante el almuerzo oficial del encuentro, lo que refleja el estrecho vínculo estratégico que mantienen Javier Milei y el presidente estadounidense. El evento fue el marco elegido por la administración Trump para presentar una medida de alto impacto: la firma de la Orden Ejecutiva de Seguridad Nacional Número Siete, una disposición de emergencia orientada a combatir a la extrema izquierda y al movimiento anarquista. La decisión tiene antecedentes directos en los tres intentos de asesinato que sufrió el propio Trump y en la muerte violenta del dirigente conservador Charlie Kirk, hechos que aceleraron la respuesta institucional. Lo que hace inédita esta iniciativa es que, históricamente, el aparato antiterrorista estadounidense había concentrado sus esfuerzos en organizaciones de corte fundamentalista, como Hezbollah o Hamas. Ahora, por primera vez, se redirigen hacia la violencia de izquierda los enormes recursos que se desplegaron tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. El secretario de Estado Marco Rubio abrió las deliberaciones con un discurso contundente en el que señaló que la doctrina antiterrorista occidental tuvo durante años un punto ciego al ignorar la amenaza de la violencia extremista de izquierda. Sostuvo que esa omisión fue sostenida por sectores de la prensa, el mundo académico y diversas instituciones. También recordó el historial de violencia política de organizaciones como los Tupamaros, los Montoneros, las FARC, el EGP y Sendero Luminoso, grupo maoísta que perpetró masacres contra poblaciones campesinas en Perú. Además, hizo referencia a los campamentos de entrenamiento guerrillero impulsados por el régimen de Fidel Castro. Tras la promulgación de la orden ejecutiva, Rubio designó formalmente a cuatro organizaciones como Terroristas Globales Especialmente Designados y como Organizaciones Terroristas Extranjeras: Antifa Ost, Federación Anarquista Informal, Justicia Proletaria Armada y Autodefensa de Clase Revolucionaria. El argumento oficial es que estos grupos cometieron o planean cometer actos de terrorismo que ponen en riesgo la seguridad de ciudadanos norteamericanos, la política exterior y la estabilidad económica de Estados Unidos. La inclusión en esas listas activa un protocolo de persecución global que incluye bloqueo de activos, prohibición de asistencia material y vedas de ingreso al país. Además de Rubio, participaron del encuentro el secretario del Tesoro Scott Bessent, el asesor presidencial en Seguridad Nacional Stephen Miller y el vice secretario de Estado Chris Landau. En total, el encuentro reunió a representantes de 61 países. Quirno explicó que la cumbre sirvió para visibilizar una tendencia preocupante: el crecimiento de acciones violentas impulsadas por sectores de la izquierda radical, ante las cuales los países deben estar alertas. Subrayó que la iniciativa apunta a fortalecer la cooperación internacional, el intercambio de inteligencia y la coordinación entre naciones, porque el enemigo al que se enfrentan no reconoce fronteras y busca constantemente los espacios donde puede operar sin control.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS