martes, 14 de julio de 2026
 
     
Argentina-Inglaterra: operativo de 1600 policías

La ministra Monteoliva presentó un dispositivo especial para la semifinal del Mundial, con controles estrictos y prohibición de símbolos provocativos.



Las autoridades argentinas y estadounidenses ultiman los detalles del operativo de seguridad para la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra, que se disputará este miércoles en Atlanta. La ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, confirmó que el encuentro fue catalogado como de alto riesgo y que contará con un despliegue de aproximadamente 1.600 agentes policiales para garantizar el orden dentro y fuera del estadio. En los días previos al partido, se llevó a cabo una reunión de coordinación en Leesburg, Virginia, con la participación de representantes de la FIFA, el FBI, las fuerzas policiales de Atlanta y Miami, y delegaciones de seguridad de ambos países. En ese encuentro se elaboró el documento de evaluación previa al partido, que incluye un análisis del riesgo, el historial de enfrentamientos entre las hinchadas y los puntos de concentración de aficionados. Monteoliva aclaró que ningún país tiene poder de decisión sobre el operativo local, sino únicamente la posibilidad de hacer sugerencias. En representación argentina participaron Franco Berlin, director nacional de Seguridad en Eventos Deportivos, y Alejandro Eboli, comisario de la División de Eventos Masivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Una de las medidas más destacadas es la separación de accesos al Mercedes-Benz Stadium: los hinchas argentinos deberán ingresar por la Puerta 4 y los ingleses por la Puerta 3. Una vez dentro del estadio, no habrá división física entre las parcialidades, pero la medida apunta a evitar roces en los momentos de mayor concentración de público en los accesos. También se estableció una prohibición estricta respecto al ingreso de elementos con mensajes que puedan resultar provocativos, ya sea por su contenido político, racial o ideológico. Quedan vedados carteles, banderas e imágenes que entren en esa categoría, entre las que se incluirían referencias a las Islas Malvinas. Las entradas ya están agotadas y los sectores asignados, por lo que quienes incumplan las normas podrán recibir sanciones de forma inmediata. La ministra destacó que, a diferencia de ediciones anteriores del Mundial, la presencia de barrabravas argentinos en suelo estadounidense es notablemente reducida. Esto se debe a un trabajo conjunto entre el gobierno nacional, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Argentina compartió con Estados Unidos el Registro Nacional de Personas con Derecho de Admisión, que contiene los datos de 33.000 individuos con antecedentes de violencia en espectáculos deportivos. Además, durante el torneo fueron identificados 13 argentinos que intentaron eludir controles, usar entradas falsas o generar incidentes. A todos ellos se les aplicó una restricción administrativa que les impide asistir a eventos tanto en el exterior como en el país a su regreso. El sistema de alerta Halcón, activo durante el certamen, también jugó un rol clave. Se trata de un mecanismo de detección temprana y silencioso: ni la persona involucrada ni el agente de Migraciones que le sella el pasaporte saben que se activó una alerta. El sistema notifica internamente cuando alguien con antecedentes de violencia en eventos públicos sale del país, aunque no tenga una prohibición formal de viaje. En paralelo, se montará un operativo especial en la Ciudad de Buenos Aires para prevenir desórdenes durante y después del partido. El dispositivo, coordinado con el ministro de Seguridad porteño Horacio Jiménez, tendrá foco en el Obelisco, el punto de reunión más convocante para los festejos populares. La ministra fue contundente al respecto: quien se ponga violento, agreda a las fuerzas de seguridad o cause daños deberá atenerse a las consecuencias.
   
     
 
 
 
 
 
 
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