lunes, 13 de julio de 2026
 
     
Río Negro legalizará venta de jabalí y guanaco

La provincia patagónica enviará un proyecto para comercializar carnes silvestres con controles sanitarios, trazabilidad y habilitación formal.



El gobierno de Río Negro prepara un proyecto de ley para incorporar al mercado formal la carne de jabalí y guanaco, dos especies que ya forman parte de la dieta regional pero que circulan por fuera de los canales oficiales. La iniciativa apunta a regular una práctica extendida, garantizar condiciones sanitarias adecuadas y aprovechar un recurso proteico disponible en el territorio patagónico que hoy queda fuera de todo control estatal. El ministro de Desarrollo Económico provincial explicó que la propuesta no nació de manera aislada sino en respuesta a problemáticas concretas que afectan al sector productivo. El jabalí, especie exótica introducida en Argentina hace décadas, no cuenta con depredadores naturales en la región, lo que provoca una expansión sin freno de su población. Esto se traduce en daños severos sobre cultivos extensivos como el maíz y la alfalfa, productos destinados tanto al consumo interno como a la exportación. Los animales se desplazan en grupos numerosos y arrasan con plantaciones ya establecidas, generando pérdidas económicas significativas para los productores rurales. El guanaco, en cambio, es una especie autóctona cuya población creció de manera sostenida hasta superar, según datos oficiales, la cantidad de ovejas existentes en toda la Patagonia. Durante años estuvo incluido en listados internacionales de especies amenazadas, pero la situación se revirtió y hoy su número es considerablemente elevado. Desde el gobierno provincial señalaron que la caza deportiva, que históricamente funcionó como mecanismo de control poblacional del jabalí, perdió protagonismo entre las nuevas generaciones. Ante ese escenario, la comercialización formal aparece como la alternativa más viable para regular el crecimiento de estas especies y al mismo tiempo generar valor económico a partir de ellas. El funcionario aclaró que el objetivo no es desplazar carnes tradicionales como el cerdo o el pollo, sino incorporar una opción adicional al mercado. Estimó que el consumo inicial podría ubicarse alrededor de un kilogramo per cápita, una cifra que consideró significativa dentro del esquema de consumo actual. También destacó que las carnes silvestres son naturalmente más magras que las producidas en criaderos, ya que los animales se mueven libremente, nadan y recorren grandes distancias en busca de alimento. El contexto económico también incide en el análisis. La caída del poder adquisitivo y el encarecimiento de la carne vacuna generaron una mayor receptividad hacia proteínas alternativas de menor costo. Sin embargo, el ministro subrayó que ese no es el motor principal del proyecto, sino la necesidad de formalizar y aprovechar un recurso que ya existe y que hoy se consume de manera informal, sin ningún tipo de supervisión sanitaria ni trazabilidad. Río Negro no es la única provincia patagónica que explora este camino. Chubut ya realizó experiencias piloto con carne de burro, lo que refleja una tendencia regional hacia la diversificación de la oferta proteica con especies disponibles localmente. El proyecto que enviará la provincia busca modificar la normativa vigente, que actualmente restringe el mercado formal de estas carnes a pesar de su consumo real en la región. La formalización implicaría controles sanitarios, trazabilidad del producto y habilitación de circuitos de comercialización seguros para los consumidores.
   
     
 
 
 
 
 
 
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