martes, 25 de agosto de 2026
 
     
La UOM porteña cruzó a La Cámpora por la comparación con Vandor

El gremio metalúrgico advirtió que esa acusación fue la misma que usaron para justificar el asesinato de Rucci en 1973.



La seccional capitalina de la Unión Obrera Metalúrgica salió con los tapones de punta contra La Cámpora después de que un legislador de ese espacio comparó al gobernador bonaerense Axel Kicillof con Augusto Timoteo Vandor, el histórico referente metalúrgico baleado en 1969. La reacción del gremio que conduce Roberto Bonetti revivió una de las disputas más violentas que atravesó el peronismo en los años setenta: la que enfrentó a la ortodoxia sindical con la guerrilla montonera. En un documento firmado por la comisión directiva, la UOM Capital encendió las alarmas: señaló que calificar a Kicillof de 'vandorista' es un camino peligroso, porque esa misma etiqueta fue utilizada como argumento antes del asesinato del entonces secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci. El paralelismo no fue casual ni sutil: el gremio trazó una línea directa entre aquella violencia política y la actual disputa interna del kirchnerismo. El detonante fue una declaración del diputado camporista Facundo Tignanelli, quien sostuvo en una entrevista radial que Kicillof estaría intentando construir un peronismo prescindiendo de Cristina Kirchner, de la misma manera que, según esa lectura, Vandor habría pretendido armar un movimiento sin la conducción de Juan Domingo Perón. Para los metalúrgicos porteños, esa interpretación no solo es históricamente falsa sino que además ensucia la memoria de uno de sus líderes más importantes. El texto del gremio va más lejos y traza un paralelismo histórico incómodo para La Cámpora. Recuerda que la agrupación lleva el nombre de Héctor Cámpora, cuya candidatura presidencial surgió en el marco de una maniobra impulsada durante la dictadura de Alejandro Lanusse para bloquear la participación de Perón mediante un requisito de residencia previa. Según la versión sindical, la postulación de Cámpora apuntaba a denunciar que el proceso electoral estaba viciado, pero terminó siendo funcional a los intereses de Montoneros, que acompañaron activamente su gobierno. Ese experimento, remarcan los metalúrgicos, duró apenas 49 días y no contó con el respaldo de los trabajadores ni del grueso del movimiento peronista. Tras la renuncia de Cámpora, las elecciones del 23 de septiembre de 1973 consagraron a la fórmula Perón-Perón con el 62 por ciento de los votos, lo que para la UOM Capital constituye la prueba más contundente de que el pueblo peronista nunca avaló aquella experiencia. El comunicado también denuncia lo que considera una metodología repetida por parte del sector kirchnerista liderado por Máximo Kirchner: atacar todo lo que no puede controlar. En ese marco, la ofensiva contra Kicillof en el momento en que su candidatura para la reelección parece consolidarse sería parte de esa misma lógica. El gremio llega a afirmar que algunos sectores parecen no conformarse con haber asesinado a Vandor y colocado explosivos en la sede de la organización décadas atrás, y que hoy recurren a la difamación como herramienta de desgaste. Sin embargo, la UOM Capital traza una distinción entre ambas épocas: mientras Montoneros actuó con armas, La Cámpora, dice el texto, opera preferentemente con recursos económicos. La referencia a los crímenes de Vandor y Rucci como parte de una estrategia deliberada contra el sindicalismo industrial cierra un documento que, más allá de la coyuntura política inmediata, reactiva uno de los debates más profundos y dolorosos de la historia del movimiento peronista argentino.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS