domingo, 12 de julio de 2026
 
     
Kicillof apuesta a las PASO para ordenar el PJ bonaerense

El gobernador ve en las primarias la única herramienta para resolver la disputa interna del peronismo por la candidatura a la gobernación en 2027.



Mientras el gobierno nacional avanza en su intención de eliminar definitivamente las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, en la provincia de Buenos Aires el escenario es diferente. El entorno de Axel Kicillof sostiene que las PASO representan el único mecanismo viable para ordenar la interna del peronismo bonaerense, que ya acumula varios nombres con aspiraciones a la gobernación. El propio gobernador ha reivindicado las primarias como una herramienta legítima para definir candidaturas. Su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, lo dejó en claro en una conferencia de prensa al señalar que el espacio político necesita un candidato que exprese los intereses populares, y que el método para definirlo serían precisamente las PASO. Aunque sus palabras apuntaban al plano nacional, el razonamiento se traslada directamente a la discusión provincial. En ese marco cobra relevancia la llamada Ley 14.086, que regula las Elecciones Primarias Abiertas Obligatorias y Simultáneas a nivel bonaerense, conocidas como EPAOS. La norma fue modificada el año pasado cuando la Legislatura provincial suspendió la aplicación de su primer capítulo, en sintonía con la suspensión de las PASO a nivel nacional. Ahora, si el oficialismo nacional logra eliminarlas en el Congreso, el debate volverá a reabrirse también en territorio bonaerense. El jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli, lidera el operativo para conseguir los votos necesarios en el Congreso y dar de baja el sistema de primarias. Entre los argumentos que esgrime figuran el ahorro de unos 300 millones de dólares, la reducción de la cantidad de veces que el ciudadano debe concurrir a votar y la eliminación de un esquema de publicidad política que, según su visión, ya no despierta interés en la sociedad. Mientras ese debate se dirime en el plano nacional, el peronismo bonaerense ya empieza a mover sus fichas pensando en la sucesión de Kicillof, quien no puede ser reelecto y trabaja en la construcción de una estructura política propia de cara a las presidenciales de 2027. Dentro del Movimiento Derecho al Futuro aparecen al menos tres nombres con intenciones de disputar la candidatura a gobernador: el intendente platense Julio Alak, el exjefe comunal de Avellaneda Jorge Ferraresi —que ya dejó su cargo para recorrer el territorio provincial— y el ministro de Infraestructura Fernando Moreira, exintendente de San Martín. A ese grupo podría sumarse el propio Bianco, cuyo futuro político está estrechamente ligado al de Kicillof. Desde Moreno, la intendenta Mariel Fernández, surgida del Movimiento Evita pero con buena relación con el kirchnerismo, también trabaja en su posicionamiento y ya expresó públicamente sus aspiraciones de competir por la gobernación. Otro sector con pretensiones es el denominado Grupo AFA, integrado originalmente por los intendentes de San Vicente, Pilar, Lomas de Zamora y Ezeiza. De ese espacio emergen como posibles candidatos Federico Otermín y Federico Achával. El Frente Renovador, por su parte, impulsa la figura de Juan Andreotti, intendente de San Fernando desde 2019 y reelecto en 2023, quien tampoco podrá buscar un nuevo mandato. En tanto, desde el kirchnerismo la apuesta es por Mayra Mendoza, diputada provincial e intendenta con licencia de Quilmes, referente de La Cámpora que viene desplegando actividad en distintos distritos del conurbano y llevando adelante la campaña Cristina Libre en diversos ámbitos dentro y fuera del país.
   
     
 
 
 
 
 
 
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