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| domingo, 12 de julio de 2026 |
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Las PASO sin votos: el oficialismo busca salida
El Gobierno no logra los apoyos necesarios para reformar el sistema electoral y sus aliados se muestran cada vez más distantes.
El Gobierno nacional atraviesa un momento de parálisis legislativa en materia electoral. Sin los votos suficientes en el Senado y con un respaldo interno que dista de ser sólido, la administración de La Libertad Avanza no logra avanzar en su intención de introducir modificaciones profundas al sistema de votación vigente.
El corazón del debate sigue siendo el futuro de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. El Ejecutivo busca eliminarlas apelando a su costo económico, pero la oposición no muestra señales de acompañar la iniciativa y prefiere esperar los movimientos del oficialismo antes de comprometerse con cualquier postura.
En ese contexto, desde sectores del propio Gobierno surgió la idea de ofrecer a los gobernadores la posibilidad de habilitar una lista colectora por provincia como herramienta de negociación. La paradoja es que se trata de una figura históricamente cuestionada por los mismos espacios políticos que hoy la promueven. La ministra Patricia Bullrich lo reconoció sin rodeos al admitir que las colectoras le parecen 'un retroceso', aunque horas después moderó sus críticas al señalar que, pese a sus reparos, no se encontró todavía una alternativa superadora.
Las opciones que circulan en los pasillos legislativos son variadas: eliminar las PASO directamente, convertirlas en voluntarias, abrirlas más allá de los afiliados partidarios, reducir progresivamente su financiamiento estatal, o incorporar las colectoras. Sin embargo, ninguna de estas salidas genera consenso suficiente.
El problema central para el oficialismo es que no solo enfrenta la resistencia del peronismo, que era un resultado esperado, sino que sus propios aliados —la Unión Cívica Radical, el PRO y los partidos de distrito— tampoco muestran entusiasmo por avalar los cambios. Desde el bloque opositor, legisladores advierten que resulta difícil que el Gobierno pueda cerrar una resolución en el corto plazo, especialmente considerando que pretende postular candidatos propios en todo el país mientras les pide a los mandatarios provinciales que faciliten esa tarea.
En el Senado, mientras tanto, la prioridad del Ejecutivo está puesta en otro frente: la aprobación del régimen de zonas frías. Ese proyecto es clave porque de sus fondos —unos 300.000 millones de pesos— se prevé financiar la ley de presupuesto universitario. Toda la energía negociadora está concentrada allí.
A la resistencia legislativa se suma la de varios gobernadores que ya anticiparon su rechazo a las colectoras. Durante los actos del Día de la Independencia, el mandatario tucumano Osvaldo Jaldo transmitió directamente al jefe de Gabinete Diego Santilli su oposición a esa figura. Lo mismo habían expresado anteriormente los gobernadores de Misiones, Hugo Passalacqua, y de Chubut, Ignacio Torres.
Entre los bloques aliados crece además una sensación de malestar: el acuerdo original establecía que cualquier modificación al esquema electoral debía resolverse antes de que terminara el primer semestre del año. Ese plazo ya venció. Ahora advierten que el Gobierno deberá esperar al último trimestre, lo que lo coloca en una situación aún más compleja, ya que para mediados de septiembre deberá presentar el Presupuesto 2027, el cual tendrá que contemplar los recursos necesarios para organizar las elecciones de ese año. Si la reforma electoral no está resuelta para entonces, el proyecto llegará al Congreso con una incógnita de fondo sin respuesta.
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