domingo, 12 de julio de 2026
 
     
Passalacqua rompe con Rovira y va por la reelección

El gobernador misionero lanzó el 'Movimiento por lo que viene' y consolida poder propio de cara a 2027, fracturando el bloque oficialista.



Lo que meses atrás parecía una grieta interna terminó convirtiéndose en una ruptura definitiva dentro de la política misionera. Hugo Passalacqua consumó su distanciamiento de Carlos Rovira, el histórico caudillo que durante años dominó la escena provincial bajo el apodo de 'El Conductor', y hoy cuenta con estructura, nombre y sello propios para competir por un nuevo mandato en 2027. El quiebre tuvo un momento bisagra: una reunión con más de 60 intendentes celebrada el 19 de mayo en Ruiz de Montoya, donde los jefes comunales reconocieron la conducción política del gobernador por encima de la de Rovira. En ese entonces, los más cercanos al mandatario ya hablaban del nacimiento del 'passalacquismo'. Dos meses después, esa lectura se confirmó con la presentación formal del espacio. El nuevo armado se llama 'Movimiento por lo que viene' y funciona como un paraguas político que agrupa a quienes buscan terminar con el manejo unilateral que caracterizó al rovirismo. Además del propio gobernador, integran el espacio los intendentes que firmaron el acta fundacional y una decena de legisladores que hasta hace poco pertenecían al bloque oficialista en la Legislatura unicameral, la cual quedó formalmente dividida en dos. Entre las incorporaciones se destacan la legisladora Rita Flores, elegida en representación de la lista que lideró Ramón Amarilla —el exjefe de la revuelta policial que sacudió al gobierno provincial en 2024— y Maurice Closs, exgobernador de origen radical que había sido marginado de la escena política por decisión de Rovira. La nueva conducción del espacio tiene rostros concretos. Junto a Passalacqua se sientan en la mesa chica su ministro coordinador Carlos 'Caco' Sartori, el exdiputado nacional Ricardo Wellbach —hombre de confianza del también exgobernador Oscar Herrera Ahuad— y Carlos Pretto, veterano operador radical vinculado a la escuela política de Enrique 'Coti' Nosiglia, quien responde a Closs. Este grupo será el encargado de construir la maquinaria electoral que busca la reelección del mandatario. El contexto no es menor. Cuando Rovira decidió disolver el Frente Renovador para reemplazarlo por Encuentro Misionero, Passalacqua quedó en una posición incómoda y comenzó a definirse públicamente como 'un gobernador sin partido'. Ese interregno terminó: ahora tiene partido, o al menos su equivalente funcional. Este nuevo mapa de poder obliga a replantear la relación entre Misiones y el gobierno nacional. Históricamente, la Casa Rosada negociaba directamente con Rovira, bajo una lógica simple: los legisladores misioneros acompañaban al Ejecutivo nacional a cambio de respaldo político y recursos. Esa ecuación, que funcionó con distintos presidentes, hoy está en revisión. Por ahora, los diputados y senadores de la provincia siguen respondiendo al caudillo, pero la masa política que está acumulando el gobernador podría alterar ese equilibrio. Las señales de desgaste del rovirismo no son nuevas. En las elecciones de medio término del año pasado, el oficialismo provincial apenas sostuvo los resultados en las categorías locales y sufrió una derrota ante La Libertad Avanza en las nacionales, lo que evidenció un antirovirismo en crecimiento dentro de la sociedad misionera. Passalacqua parece haber leído esa tendencia y decidió actuar en consecuencia.
   
     
 
 
 
 
 
 
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