sábado, 11 de julio de 2026
 
     
Passalacqua rompe con Rovira y va por la reelección

El gobernador misionero lanzó su propio sello político y dividió el bloque oficialista en la Legislatura provincial.



Lo que en mayo parecía una grieta se convirtió en una fractura definitiva. Hugo Passalacqua consumó su distanciamiento de Carlos Rovira, el histórico hombre fuerte de Misiones que durante años se autoproclamó como el único conductor del espacio político provincial. El quiebre quedó sellado cuando más de 60 intendentes se reunieron y reconocieron formalmente al gobernador como su referente político, dejando a Rovira al costado del camino. Dos meses después de aquel encuentro en Ruiz de Montoya, el 19 de mayo, Passalacqua ya tiene estructura propia. El armado se llama 'Movimiento por lo que viene' y funciona como un paraguas que nuclea a todos aquellos que quieren terminar con la lógica del poder unipersonal que caracterizó al rovismo durante años. Los intendentes que firmaron aquella acta histórica son parte del nuevo espacio, que con el paso del tiempo empieza a adquirir una dimensión que pocos anticipaban. El movimiento también sumó a una decena de legisladores que hasta hace poco integraban el bloque oficialista en la Legislatura unicameral, generando así una división en el cuerpo. Entre los nuevos aliados aparece Rita Flores, elegida en 2025 en la lista que lideraba Ramón Amarilla, el exjefe de la revuelta policial que tuvo al gobierno provincial al borde del colapso en 2024. Otro incorporación relevante fue la de Maurice Closs. El exgobernador de origen radical había sido marginado por Rovira durante años y encontró en este nuevo espacio la oportunidad de volver a tener peso en la política misionera. Todo esto ocurrió en un contexto particular. Cuando Rovira decidió disolver el histórico Frente Renovador para crear Encuentro Misionero, Passalacqua quedó a la deriva y comenzó a presentarse públicamente como un gobernador sin partido. Ese vacío ahora está siendo llenado con estructura propia. La mesa chica del nuevo espacio tiene nombres concretos. Junto al gobernador trabajan su ministro coordinador Carlos Sartori, que opera como nexo con los intendentes; el exdiputado nacional Ricardo Wellbach, hombre cercano al exgobernador Oscar Herrera Ahuad; y Carlos Pretto, un experimentado operador radical vinculado a la escuela política de Enrique Nosiglia, que responde a Closs. Entre ellos van a armar la maquinaria electoral para intentar la reelección de Passalacqua en 2027. Este nuevo escenario obliga al gobierno nacional a replantear su vínculo con Misiones. Históricamente, la relación con la provincia se manejaba directamente con Rovira, bajo una lógica simple: apoyo legislativo a cambio de gobernabilidad, sin importar el signo político del presidente de turno. Los diputados y senadores misioneros en el Congreso Nacional siguen por ahora en la órbita de Rovira, pero el crecimiento del espacio de Passalacqua podría modificar ese equilibrio. Las señales de desgaste del rovismo no son nuevas. En las elecciones de medio término del año pasado, el oficialismo provincial ganó por un margen muy estrecho en las categorías provinciales y perdió ante La Libertad Avanza en las nacionales. En los pasillos del poder en Posadas se hablaba desde hacía tiempo de un antirovirismo en expansión dentro de la sociedad misionera. Los resultados electorales confirmaron esa percepción, y la ruptura política que hoy se consolida parece ser la consecuencia lógica de ese proceso.
   
     
 
 
 
 
 
 
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