sábado, 4 de julio de 2026
 
 
     
Colectoras en 2027: rechazo opositore incertidumbre aliada

El Gobierno negocia con gobernadores la vuelta de listas colectoras para eliminar las PASO, pero sin detalles concretos. Críticas y dudas en todos los flancos.



Es un tema que está en boca de todos en los pasillos parlamentarios, pero nadie tiene claridad sobre qué se está discutiendo realmente. La posible reintroducción de las listas colectoras como mecanismo para derogar o congelar las elecciones primarias se transformó en el debate más candente del momento. Sin embargo, tanto los funcionarios como los diputados y senadores cercanos al oficialismo admiten que por ahora solo pueden hacer suposiciones. No hay nada escrito. Ninguno de los interlocutores de peso del Gobierno en el Parlamento reconoce haber visto una propuesta concreta sobre cómo quedaría la Boleta Única de Papel con las colectoras incorporadas. Desde los ministerios oficialistas dicen que circulan "varios proyectos preliminares", pero aclaran que todo está en construcción y bajo discusión permanente. La estrategia que maneja el oficialismo incluiría la supresión de las PASO a cambio de acuerdos sobre territorios electorales. En las provincias donde gobiernan los aliados, habría espacios para que éstos presenten sus propios candidatos a diputados y hasta a gobernador, pero subordinados a la candidatura presidencial de Javier Milei. Este punto no aparecería formalmente en el proyecto de reforma, pero sería determinante en las negociaciones. Para algunos aliados, como el PRO y la UCR, este esquema podría resultar ventajoso. Les permitiría competir con candidatos propios en las elecciones legislativas sin tener que armar su propio candidato presidencial. Milei se aseguraría los votos para su reelección, y los gobernadores evitarían el costo político de buscar un rival competitivo para la Casa Rosada. Pero hay un requisito: los mandatarios provinciales tendrían que renunciar a la idea de desdoblar o adelantar sus comicios locales. "Se podría contemplar que las elecciones sean el mismo día, con dos urnas distintas", sugirieron desde el entorno oficialista. Los radicales bonaerenses, sin gobernador propio, verían ventajas en mantener la alianza y negociar beneficios posteriores. La reacción de la oposición no se hizo esperar. Desde los sectores más duros la tildaron de "maniobra para someter cualquier pensamiento diferente". Pablo Juliano, dirigente radical disidente, fue directo: "Cambiar las reglas cada elección es lo más casta que existe. Volver a las colectoras es regresar a trucos del siglo XX". Desde el peronismo advierten que La Libertad Avanza solo quiere quitarles una herramienta para zanjar sus diferencias internas, cada vez más profundas entre cristinistas y kicillofistas. Pero hay matices: algunos radicales cuestionan la lógica de la urgencia. "Si el objetivo es complicarle la interna al peronismo, ¿por qué apurarse? Suspender las PASO en agosto les deja meses para organizarse", razonó un referente de ese partido. También hay dudas sobre el peso electoral del Presidente. "¿Qué pasa si en seis meses baja en las encuestas?", se preguntaban. El viernes pasado, el jefe de Gabinete sufrió un revés cuando el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, controlador de tres votos en Diputados y dos en el Senado, manifestó su rechazo a eliminar las PASO.
   
     
 
 
 
 
 
 
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