martes, 25 de agosto de 2026
 
     
Milei impone control sobre proyectos de diputados

La secretaria general de Presidencia estableció que ningún legislador libertario puede presentar iniciativas sin autorización previa del Ejecutivo.



El reordenamiento administrativo del Gobierno nacional generó cambios significativos no solo en la estructura del Poder Ejecutivo sino también en la dinámica del trabajo legislativo. Tras la reestructuración que incluyó el cambio de jefe de Gabinete y la eliminación del Ministerio del Interior, surgió un nuevo esquema de supervisión parlamentaria encabezado por una de las figuras más influyentes del círculo presidencial. Karina Milei, secretaria general de Presidencia, se incorporó recientemente a los grupos de comunicación instantánea tanto del bloque oficialista en la Cámara de Diputados como en el Senado, donde fue creado un nuevo grupo de chat. Esta medida representa un seguimiento más estricto de la hermana del mandatario sobre las actividades y decisiones estratégicas de los legisladores libertarios. Tras una reunión en Casa Rosada con la participación de Javier y Karina Milei junto a los 116 diputados y senadores del oficialismo, se comunicó una indicación taxativa desde la oficina de la secretaria general: ningún legislador podrá presentar proyectos de ley sin la aprobación previa del Ejecutivo. Según explicó una fuente del bloque libertario en Diputados, el procedimiento establece un doble filtro. En primera instancia, cualquier iniciativa debe ser revisada por la secretaría parlamentaria del bloque y, posteriormente, por Ignacio Devitt, vicejefe de Gabinete y hombre de confianza de Milei. El objetivo explícito es evitar que se generen debates parlamentarios indeseados o ruido político innecesario. Esta estrategia de contención refleja la intención de la administración de mantener una disciplina legislativa rigurosa. Como expresó públicamente el diputado Sebastián Pareja, afín al círculo de Milei: "A nosotros no nos importa el currículum de nuestros candidatos, nos importa que sean soldados y levanten la mano, nada más". La directiva no es nueva. Ya durante el proceso que desembocó en la aprobación de la reforma laboral, la Presidencia convocó a diputados para explicarles que su función era acompañar y aprobar las iniciativas del Gobierno. Aquella ocasión surgió un inconveniente cuando la diputada Romina Diez presentó un proyecto en la misma línea pero con variaciones, lo que generó confusión en el debate público. Adrian Ravier, actual vocero presidencial, fue modelo de cumplimiento de estas directivas durante su paso como diputado desde el 10 de diciembre. Solo presentó dos mociones de declaración —una repudiando el atentado contra Donald Trump y otra sobre pintadas de Juan Grabois— y tres resoluciones de menor relevancia legislativa. Esta estructura se alinea con las declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien afirmó que "si la política no jode, la economía va a mejorar". Los legisladores libertarios han respetado ampliamente esta consigna. Aunque disponen de 95 bancas en Diputados —la mayor cantidad—, presentan la menor cantidad de proyectos. Desde enero hasta mediados de año, solo se sancionaron iniciativas del Ejecutivo: presupuesto 2026, Inocencia Fiscal, Reforma Laboral, Régimen Penal Juvenil, modificación de la Ley de Glaciares, ley Hojarasca y cambios en zonas frías.
   
     
 
 
 
 
 
 
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