domingo, 28 de junio de 2026
 
 
     
Santilli releva a Adorni en Jefatura tras crisis política

Karina Milei impulsó el cambio tras tensiones legislativas. El nuevo jefe de Gabinete será Diego Santilli, en una movida que consolida el poder de la hermana



La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete se consumó el pasado fin de semana apenas Javier Milei regresó de España. Lo que en Casa Rosada muchos daban por inevitable desde el jueves anterior, cuando circulaba la frase "no llega al martes que viene", terminó confirmándose con el anuncio del relevo. Fue Karina Milei quien finalmente aceleró el proceso de toma de decisión. La hermana presidencial, quien meses atrás había confiado en Adorni como vocero oficial, evaluaba hace tiempo la necesidad de introducir cambios pero le resultaba difícil concretarla. Esto se debía a dos motivos principales: primero, porque ella misma había recomendado al Presidente mantener la confianza en el ministro coordinador; segundo, porque su decisión implicaba resolver la tensión interna con Guillermo Francos y posicionarse formalmente en una jerarquía superior dentro del Gobierno. La noche del jueves, Karina le transmitió a Diego Santilli que estaría disponible el cargo. La charla fue tensa y ceremonial, según quienes la presenciaron. Al día siguiente, Adorni se enteraría de que su continuidad había llegado a su fin, aunque internamente llevaba tiempo considerando la posibilidad de renunciar. Desde España, Milei recibió los reportes sobre la situación. Tanto su hermana como Santiago Caputo, su asesor de confianza, le comunicaron el panorama. El Presidente, caracterizado por su dificultad para solicitar renuncias directas a sus funcionarios, esta vez no se opuso. Ya había sopesado la posibilidad de reemplazar a Adorni con Santilli, así que simplemente avaló lo que ya estaba decidido. Santilli se mantuvo reservado el viernes cuando comenzaron a trascender versiones sobre su posible designación. En su círculo cercano hubo fastidio por lo que consideraron un manejo prematuro de su nombre en los medios. Argumentaban que divulgar su candidatura de forma anticipada podía arruinar el proceso, dado que Milei rechaza que los medios le impongan decisiones de personal. Por eso el anuncio oficial se produjo a lo largo del fin de semana. La decisión de Karina respondía a una evaluación política más amplia. El ministro coordinador se había convertido en un obstáculo para la gestión, afectando los vínculos con legisladores aliados y gobernadores provinciales, además de entorpecer la agenda de reformas. Según integrantes del círculo cercano, los mercados también resentían esta parálisis política. El Riesgo País se mantenía por encima de los 400 puntos, un indicador de la falta de confianza. El punto de quiebre llegó durante el jueves, en una reunión de bloque coordinada por Patricia Bullrich. Allí se produjo un cruce entre Adorni e Ignacio Devi, secretario de Asuntos Estratégicos, que evidenció las fracturas internas. Para Karina Milei, aquello fue la confirmación de que el cambio era urgente. Con la salida de Adorni, ella consolidaba su poder dentro de la Casa Rosada y aspiraba a que el clima político en el Congreso mejorara, despejando el camino para nuevas iniciativas legislativas.
   
     
 
 
 
 
 
 
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