domingo, 28 de junio de 2026
 
 
     
Milei cambió de jefe de Gabinete en pleno Mundial para

La Casa Rosada orquestó la salida de Adorni durante el partido contra Jordania. Karina ordenó cerrar con elogios mutuos para evitar crisis interna en el Gobierno.



El sábado por la noche fue elegido estratégicamente por la administración libertaria para anunciar la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete. Con el país concentrado en el partido de la Argentina contra Jordania y con anticipadas filtraciones para preparar el terreno, el Gobierno buscó minimizar el impacto político de una decisión que venía gestándose desde hace tiempo. La maniobra respondía al manual clásico de la política argentina: aprovechar una distracción masiva para comunicar malas noticias. Desde la Casa Rosada sabían que el funcionario arrastraba acusaciones de corrupción que deterioraban la imagen de Javier Milei. Pese a que los hermanos Milei lo habían respaldado públicamente durante semanas, los cálculos internos indicaban que su continuidad resultaba insostenible. La prioridad entonces fue evitar que la salida desatara una crisis política visible dentro de la administración. Karina Milei tomó cartas en el asunto personalmente. Su objetivo fue enmarcar la salida como un cierre ordenado, no como una expulsión traumática. Para lograrlo, ordenó que tanto Adorni como ella misma intercambiaran expresiones públicas de reconocimiento mutuo, a pesar de que internamente reinaban la desconfianza y el malestar. Fuentes cercanas a Karina reconocieron después que sin este operativo comunicacional "habría llegado una avalancha de declaraciones de distanciamiento de otros funcionarios". El equipo liderado por Martín y Lule Menem, conocido como "equipo Rocket", coordinó los detalles de la estrategia. Confirmaron formalmente un despido ya decidido meses atrás, pero lo presentaron como renuncia voluntaria del propio Adorni. La carta de renuncia fue redactada con términos laudatorios, y Karina respondió con igual tono, creando una cortina de humo sobre las verdaderas razones de la salida. Santiago Caputo, el asesor presidencial con creciente influencia en comunicación, se mantuvo al margen de la decisión táctica. Su equipo apenas tomó participación en cómo se comunicó el cambio, concentrándose en sus propias designaciones: Adrián Ravier como nuevo vocero y Fabián Fernández como secretario de comunicación, ambos vinculados a su órbita. Los Milei pretendían cerrar el tema rápidamente. "Ya está, no tiene sentido seguir hablando de esto", decían en el entorno de Karina la noche del anuncio. Sin embargo, la estrategia enfrentó un problema: tardaron días en comunicar quién sería el sucesor de Adorni, dejando el debate público girando aún alrededor del funcionario saliente en lugar de su reemplazo. Los principales candidatos para ocupar la Jefatura de Gabinete son Diego Santilli y Pablo Quirno. La realidad habló más fuerte que cualquier comunicado. El Presidente nunca recibió a Adorni en Olivos para una despedida formal, como era de esperarse en un cambio de esta importancia. Tampoco altos funcionarios con despacho en la Casa Rosada realizaron gestos que indicaran cierre ordenado. Estos detalles revelaban que, más allá de los discursos armónicos, la salida había sido traumática. Adorni, quien fuera la persona más cercana a Karina Milei en el Gobierno, terminaba expulsado en medio de acusaciones que aún no habían sido esclarecidas públicamente.
   
     
 
 
 
 
 
 
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