martes, 25 de agosto de 2026
 
     
Cae Adorni tras 100 días de crisis en la Casa Rosada

El jefe de Gabinete abandonó su cargo bajo presión del Senado. Santilli asumirá nuevas funciones mientras Bullrich emerge fortalecida de la interna gubernamental.



Manuel Adorni cerró ayer su breve paso por la jefatura de Gabinete después de más de cien días marcados por la parálisis decisional y el desgaste político. Su partida representa un punto de quiebre para la administración Milei, que pierde gran parte de su capacidad de comunicación y sufre un nuevo revés en su credibilidad pública. El desenlace no fue sorpresa para nadie en los pasillos de poder. El propio Presidente sostuvo a Adorni hasta el último momento, pero finalmente cedió ante la presión combinada de aliados y legisladores que consideraban insostenible mantenerlo en el cargo. La oposición, contra lo que podría esperarse, tuvo poco que ver en esta caída. El golpe vino desde adentro, desde quienes integran la propia coalición oficialista. Patricia Bullrich emergió como la gran ganadora de esta pulseada interna. Fue la única que se animó a desafiar directamente a los hermanos Milei, presionando sin tregua para que se tomara una decisión. El jueves pasado, cuando el Senado levantó la sesión por falta de quórum, quedó claro que los tiempos se agotaban. Fue el segundo aviso que Bullrich lanzaba desde su posición de jefa del bloque libertario. Diego Santilli, por su parte, fortalece su posición dentro del Gobierno. Absorberá tanto la jefatura de Gabinete como la cartera de Interior, replicando un esquema que ya había funcionado con Guillermo Francos. Su designación se confirmará en las próximas horas. Karina Milei, en tanto, queda con su estrategia política dañada. Intentó hasta lo último sostener a Adorni organizando reuniones con senadores, pero el gesto resultó completamente ineficaz. El martes, Bullrich ni siquiera se presentó a los encuentros que la hermana del Presidente había dispuesto. La foto quedó registrada: todos los legisladores con expresión de descontento. El viernes, cuando todo se precipitó, el Gobierno nombró a Adrián Ravier como nuevo vocero y a Fabián Fernández como secretario de Comunicación y Prensa. Gestos cosméticos que no lograron revertir la situación. Con esta salida, Milei acumula ya el tercer cambio en la jefatura de Gabinete en apenas dos años y medio de gestión. Un récord poco halagüeño que habla de inestabilidad en el vértice del poder ejecutivo y de dificultades para mantener un equipo consolidado.
   
     
 
 
 
 
 
 
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