martes, 25 de agosto de 2026
 
     
Menem negoció con aliados para frenar la interpelación a Adorni

El Gobierno logró que PRO y UCR no asistan a la sesión de mañana. Mientras tanto, habilitará comisiones para debatir el tema y ganará tiempo hasta el receso invernal.



La Libertad Avanza encontró una estrategia para sortear la crisis política generada por Manuel Adorni en el Congreso de la Nación. En las últimas horas, el titular del bloque oficialista Martín Menem cerró un acuerdo con dirigentes del PRO y la Unión Cívica Radical que le permite diferir la sesión convocada por la oposición para interpelar al Jefe de Gabinete. La operación es sencilla pero efectiva: en lugar de que se concrete la sesión prevista para mañana, donde la oposición busca avanzar con un proyecto de interpelación contra Adorni, el oficialismo propuso habilitar las comisiones de Asuntos Constitucionales y Poderes, y Peticiones y Reglamento para debatir el tema en ese ámbito. Ambas comisiones están bajo control de La Libertad Avanza, lo que otorga al Gobierno la posibilidad de regular los tiempos, invitados y pruebas que se presenten. Fuentes del PRO confirmaron que aceptaron esta propuesta. "Habilitarán las comisiones para debatir el tema ahí, por lo que no tiene sentido la sesión para emplazar a las comisiones", explicaron desde la bancada amarilla. Posiciones similares surgieron de sectores de la UCR que respaldaron el esquema ideado por Menem. Esta maniobra responde a un cálculo político claro: ganar tiempo suficiente para que la polémica pierda intensidad durante el receso invernal. Mientras se desarrollan los debates en comisión, el Gobierno evita una votación en el pleno que podría resultar incómoda, especialmente considerando que desde la conducción del PRO, encabezada por Mauricio Macri, existe la convicción de que Adorni debe abandonar la función pública. La estrategia también incluye un segundo movimiento táctico. El miércoles, el oficialismo tiene previsto convocar a sesionar con un temario propio que incluya la sanción de la Super RIGI y el acuerdo con los acreedores holdouts, temas que permitirán mantener el ritmo legislativo mientras Adorni continúa siendo analizado en las comisiones. Aun existe cierta incertidumbre sobre si todos los diputados del PRO y la UCR respetarán las directivas de sus respectivas conducciones partidarias. Los legisladores libertarios reconocen que "los bloques no siempre hacen lo que piden las autoridades", lo que podría generar sorpresas en las votaciones. Sin embargo, la mayoría de voces apunta a que el acuerdo se mantendrá firme. Menem controla directamente los tiempos de debate en las comisiones, algo que le permite manejar la cantidad de participantes, las pruebas que se presenten y la extensión de los intercambios. Este control también brinda a los socios parlamentarios del Gobierno una salida política, ya que la responsabilidad del avance legislativo podría recaer en el Senado, evitando comprometer a los diputados.
   
     
 
 
 
 
 
 
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