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| martes, 25 de agosto de 2026 |
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Caputo y Frigerio buscan reformar el sistema tributario
El ministro de Economía y el gobernador entrerriano proponen simplificar impuestos para mejorar la competitividad y atraer inversiones en todo el país.
En el marco del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal que se llevó a cabo la semana pasada en Paraná, el ministro de Economía Luis Caputo y el gobernador de Entre Ríos Rogelio Frigerio encabezaron un encuentro donde plantearon la necesidad urgente de avanzar hacia un nuevo acuerdo tributario. La reunión contó con la presencia de funcionarios de todas las provincias y se convirtió en el espacio propicio para debatir una reforma estructural del sistema impositivo.
Frigerio, como anfitrión del encuentro, fue quien abrió el debate señalando la importancia de construir un entendimiento de alcance federal que involucre a la Nación, las provincias y los municipios. Según su diagnóstico, la carga tributaria actual representa un obstáculo significativo para la competitividad, la inversión y la generación de empleo. Planteó que este proceso debería avanzar de manera gradual pero sostenida en el tiempo.
Por su parte, Caputo respaldó la iniciativa y fue más allá en sus consideraciones. El funcionario nacional argumentó que los avances logrados en el equilibrio de las cuentas públicas crean la oportunidad para encarar reformas de mayor envergadura. Enfatizó que la competitividad, la inversión privada y la reducción de la presión fiscal deben ser los pilares de esta nueva etapa de transformaciones.
El gobernador entrerriano fue específico al mencionar cuáles son los impuestos que considera distorsivos y que deberían eliminarse progresivamente. Destacó especialmente a Ingresos Brutos, el gravamen sobre cheques y las retenciones como tributos que encarecen la producción nacional. Además, criticó fuertemente los derechos de exportación, argumentando que una nación que aspira a crecer no puede mantenerlos como parte de su estructura impositiva.
Caputo profundizó en la visión de un Estado más descentralizado. Propone que las provincias ganen autonomía fiscal y reduzcan su dependencia de las transferencias nacionales. Este nuevo pacto fiscal, según su perspectiva, funcionaría como mecanismo ordenador de responsabilidades entre los distintos niveles gubernamentales, permitiría mejorar la eficiencia del gasto público y crearía las bases para una baja sostenida de impuestos.
Ambos funcionarios coincidieron en que la estrategia debe aprovechar el saneamiento de las finanzas públicas para acometer una transformación profunda del sistema tributario. El nuevo esquema debe contemplar necesariamente la eliminación o reducción de aquellos impuestos que perjudican la competitividad, mientras genera incentivos para que el sector privado invierta y genere empleo formal.
Con todo, Caputo advirtió sobre el principal desafío: lograr consensos entre los gobiernos nacional, provinciales y municipales para bajar progresivamente los impuestos sin comprometer el equilibrio fiscal conseguido. Cerró su intervención enfatizando que mantener la responsabilidad fiscal, reducir la carga tributaria y proteger la propiedad privada son los elementos que generarán confianza en los empresarios para invertir y producir.
Según informó Frigerio, la implementación de este nuevo esquema fiscal no será inmediata. La propuesta requiere una hoja de ruta clara con plazos definidos para su ejecución gradual.
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