sábado, 20 de junio de 2026
 
 
     
Ravier asume como portavoz oficial y Adorni pierde la vocería

Milei designó al economista pampeano para separar funciones de comunicación. Adorni mantiene Jefatura de Gabinete pero cede la cara pública del Gobierno ante cambio en la



El presidente Javier Milei resolvió esta mañana dividir dos roles que Manuel Adorni acumulaba desde su ascenso a fines de 2024. El jefe de Gabinete seguirá manejando el área desde la institucionalidad, pero dejará de ser la voz pública de la administración. En su lugar llega Adrián Ravier, economista formado en la Escuela Austriaca, académico de larga trayectoria universitaria e historiador de las redes liberales que rodean al mandatario desde antes de su llegada a la política. La decisión, tomada personalmente por Milei sin intervención de terceros, implica una reducción concreta del poder de Adorni. Hasta el momento, el funcionario controlaba simultáneamente dos aspectos de la comunicación oficial: la dimensión institucional desde su cargo en Gabinete, y la visibilidad pública como cara visible ante los medios. Con la incorporación de Ravier, esa segunda vertiente se le sustrae. El nuevo esquema descentraliza responsabilidades que antes convergían en una sola persona. La concentración de funciones en Adorni representaba un problema estructural para la estrategia comunicacional del Ejecutivo. El jefe de Gabinete era simultáneamente el funcionario más expuesto mediáticamente y el más complicado judicialmente por investigaciones sobre su patrimonio. Esta combinación generaba un efecto paralizante: cada aparición de Adorni ante las cámaras desviaba inevitablemente hacia sus propios asuntos legales. La narrativa que el Gobierno buscaba instalar quedaba desplazada por la que periodistas y oposición imponían. Al separar las funciones, Milei encontró una salida: Adorni continúa conduciendo la Jefatura de Gabinete pero no será quien deba defenderse públicamente mientras su nombre genera interrogantes que el Ejecutivo rehúye responder. Javier Lanari, designado secretario de Comunicación y Prensa en diciembre, mantiene su posición bajo la órbita de Gabinete. El contraste entre ambos funcionarios es deliberado y marcado. Adorni construyó su perfil sobre la confrontación directa con opositores y periodistas, con una gestualidad televisiva que operó como escudo comunicacional presidencial en sus mejores momentos. Ravier representa el polo opuesto: según quienes lo conocen de cerca, es un hombre de formas conciliadoras, refractario al enfrentamiento y a la provocación mediática. Hasta ahora, Ravier se desempeñaba en ámbitos donde otra persona realizaba la función pública porque él carecía de experiencia y vocación para ello. Su territorio era el aula, los papers académicos y la investigación. Todo cambió cuando Milei lo eligió para encabezar la boleta de La Libertad Avanza en La Pampa durante las elecciones de octubre. Adriána Osvaldo Ravier nació en Buenos Aires en 1978 y reside en La Pampa desde hace dieciséis años. Posee un doctorado en Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, obtenido en 2009 bajo la supervisión de Jesús Huerta de Soto, referente global de la Escuela Austriaca. Completó su formación con una maestría en ESEADE y licenciatura en la UBA. Ha dictado cátedras en UCEMA, ESEADE, UBA, USAL, UCA y en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, institución influyente en el liberalismo latinoamericano. Recibió distinciones del Ludwig von Mises Institute, el Institute for Humane Studies y la Mont Pelerin Society. Su ideología responde al liberalismo clásico ortodoxo sin fisuras ni concesiones. Previo a su incursión política, fue director académico de la Fundación Faro, institución liderada por Agustín Laje consolidada como uno de los principales centros de irradiación del pensamiento liberal en Argentina. Allí compartió trabajo con Laje y Axel Kaiser, subdirector académico, coordinando la propuesta formativa de la entidad.
   
     
 
 
 
 
 
 
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