viernes, 19 de junio de 2026
 
 
     
El PRO cuestiona la estrategia económica de Milei

La Fundación Pensar presentó un diagnóstico que señala una economía desigual: sectores exportadores en alza mientras construcción e industria colapsan. El partido reclama



Mientras se intensifica la crisis política alrededor de Manuel Adorni, con pedidos de interpelación programados para el 2 de julio y amenazas de mociones de censura, el PRO decidió sacar a la luz un informe que cuestiona severamente la dirección que le está dando Javier Milei a la economía nacional. La Fundación Pensar, el instituto de investigación del partido que comanda Mauricio Macri, presentó un análisis que desafía directamente la narrativa oficial sobre el derrame económico. Basándose en datos del INDEC y en relevamientos de la consultora Casa Tres, el documento expone una realidad incómoda: mientras algunos sectores experimentan un crecimiento notable, amplias áreas de la economía se encuentran en franca retracción. Los números muestran claramente esta dicotomía. Las actividades intensivas en capital, recursos naturales y exportaciones están en su mejor momento. El sector financiero avanzó 24,7% durante 2025, más de cinco veces el crecimiento del PIB general. Las exportaciones petrolero-petroquímicas alcanzaron 11.772 millones de dólares, mientras que minería de oro, plata y litio sumó 5.818 millones, con aumentos de hasta 42% en términos interanuales. Pero el otro lado de la moneda es dramático. La industria manufacturera apenas creció 0,8% en 2025, cifra que contrasta con el promedio nacional. Entre septiembre de 2023 y enero de 2026 se perdieron casi 73.000 empleos formales, de los cuales 43.000 corresponden únicamente al último año. La construcción sufrió un colapso especialmente grave: perdió 88.000 puestos desde 2023, consecuencia directa del congelamiento de la inversión pública. El comercio minorista, por su parte, registra ventas negativas entre enero y abril de 2026, con bajas acumuladas del 3,5%. Desde el PRO plantean que no pueden aceptar pasivamente que el Estado se retire de sectores que requieren su intervención. El informe, que encabeza la exdiputada y exgobernadora María Eugenia Vidal, enfatiza la necesidad de reactivar la obra pública como mecanismo para dinamizar construcción e industria. Macri viene insistiendo en este punto cada vez que tiene oportunidad. El documento identifica con precisión los sectores perdedores: pymes, mercado interno, pequeña construcción, comercio tradicional, gastronomía, empleo público y servicios de salud, educación y cultura. Todos comparten una característica: dependen del consumo interno y del empleo masivo. El análisis incorpora perspectivas del politólogo Andrés Malamud, quien define el modelo libertario como una estrategia que privilegia la periferia territorial —cordillera, Patagonia, ecosistema digital— sobre la Argentina tradicional pampeana y porteña. Según Malamud, el RIGI funciona como instrumento para seducir gobernadores cordilleranos mientras deja al gobernador bonaerense Axel Kicillof sin inversiones significativas. Es decir: cuando Buenos Aires enfrente dificultades, la responsabilidad recaerá sobre sus autoridades locales. Desde el PRO reconocen que toda transformación económica genera ganadores y perdedores. La verdadera interrogante, dicen, es si el crecimiento de los sectores dinámicos logrará expandirse hacia el resto. Critican tanto la vieja respuesta kirchnerista de subsidios y cerramiento económico como la respuesta libertaria basada en la "supervivencia del más apto". Según el documento, mientras una estrategia generó estancamiento, la otra simplemente deja a los rezagados sin plan B.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS