jueves, 18 de junio de 2026
 
 
     
Presentaron en Rosario las refacciones al Monumento a la Bandera

Las obras le costaron más de 4.000 millones de pesos a la provincia de Santa Fe, luego de que el gobierno nacional desistiera de concluir los trabajos. Maximiliano Pullar



ElMonumento Nacional a la BanderadeRosariorecuperó este miércoles su estado original tras más de una década de obras paralizadas, con una inversión que superó los4.000 millones de pesosy que debió ser asumida íntegramente por laprovincia de Santa Fedespués de que elgobierno nacionaldesistiera de concluir los trabajos. La restauración integral del complejo, uno de los sitios de mayor valor histórico y simbólico de laArgentina, fue presentada el 17 de junio, tres días antes delDía de la Bandera, en un acto que reunió a más de4.500 alumnosde cuarto grado llegados desde distintos puntos del país para protagonizar la primeraPromesa de Lealtad a la insignia patria. El edificio que conmemora el lugar donde el generalManuel Belgranoenarboló por primera vez la enseña nacional, desafiando las órdenes del poder central, fue abandonado durante más de diez años. Cuatro administraciones nacionales se sucedieron sin que los trabajos llegaran a término. Los pagos a la empresa contratista dependían, según lo describió el propio intendente de Rosario, de si el presidente o la presidenta de turno asistía al acto del 20 de junio: entonces se abonaban algunos certificados y la obra avanzaba apenas unos centímetros. Cuando no había visita oficial, la parálisis se imponía. Fue el gobernador deSanta Fe,Maximiliano Pullaro, quien tomó la decisión de cortar ese ciclo. La provincia asumió una deuda de1.456 millones de pesosque el Estado nacional mantenía con la contratista y destinó otros2.600 millonespara completar las tareas pendientes. Con esos recursos, y sin financiamiento federal, se ejecutó la restauración que el intendentePablo Javkindefinió con una frase que sintetiza el trasfondo político del asunto: “Si hubiera sido el Obelisco, lo hubieran recubierto en oro, pero el Monumento Nacional a la Bandera, en la ciudad de Rosario, no se terminó, y no se iba a terminar”. El acto inaugural se realizó en el Patio Cívico del complejo y estuvo encabezado por Pullaro y Javkin. El gobernador fue directo al describir la lógica que hizo posible el desembolso: “Lo hicimos con recursos de la provincia de Santa Fe, de todos los santafesinos. Porque, lo decimos con mucha claridad, cuando los recursos públicos se administran con austeridad, y cuando no se roba, la plata alcanza en la República Argentina”. “La inmensidad del Monumento Nacional a la Bandera habla por sí misma. Creo que no tenemos que agregar ningún adjetivo para describir esta majestuosidad”, expresó Pullaro. Javkin, por su parte, trazó una línea directa entre el episodio histórico de Belgrano y la disputa política que rodeó a la restauración: “En nuestros 300 años, no hay día más importante que el que Belgrano enarboló bandera aquí. Es la historia de una pelea todavía no resuelta. ¿En dónde mira el país su desarrollo? ¿En el interior, que es donde se genera la riqueza, el trabajo, el esfuerzo de la Argentina? ¿O en el poder central en Buenos Aires? Con distintos símbolos, con distintos hechos, siempre fue así, siempre fue la misma pelea". Al cierre del discurso, el intendente resumió el significado del día:“Hoy, le devolvemos a la Argentina un Monumento Nacional a la Bandera con el esfuerzo de la provincia de Santa Fe y con el corazón de la ciudad de Rosario”. Los trabajos comenzaron con una etapa de diagnóstico integral que incluyó inventarios, informes técnicos, registros fotográficos, relevamientos de patologías y estudios sobre muros y estructuras. A partir de ese análisis se definieron las intervenciones necesarias para revertir el deterioro acumulado por el tiempo y la falta de mantenimiento sistemático. Uno de los sectores más visibles de la intervención fue elPropileo, donde se ejecutaron tareas de limpieza profunda, tomado de juntas, impermeabilización de los revestimientos de travertino y recuperación integral del cielorraso. También fueron restauradas las luminarias de bronce, las esculturas de las Américas y las ánforas ornamentales. El sistema eléctrico y de iluminación fue renovado por completo, con reemplazo de luminarias, reflectores y columnas interiores. El pasaje lateral sobre calle Santa Fe, que arrastraba problemas históricos de filtraciones, recibió una solución de fondo: se realizó una excavación integral del talud, se incorporaron barreras hidrófugas y se recuperaron los espacios verdes y superficies afectadas. En la base de la proa, los altorrelieves y esculturas de piedra fueron sometidos a limpieza especializada, remoción de elementos extraños y aplicación de tratamientos protectores contra la humedad. Las esculturas alegóricas delRío Paraná, el Océano y los Puntos Cardinales también formaron parte de esa intervención. El mástil principal fue restaurado en su totalidad, con reparación de componentes mecánicos, recuperación de elementos de bronce, reemplazo de la baliza superior y pintura completa de la estructura. En los espacios interiores, la sala de exposiciones ubicada bajo la torre fue renovada, mientras que laSala de las Banderasrecibió una transformación más profunda: se intervinieron todas las vitrinas y marcos de bronce, se reemplazaron los vidrios, se instaló un nuevo sistema de iluminación y se pintó el recinto de forma integral. Por primera vez, el espacio cuenta con un sistema de climatización frío-calor para preservar las piezas exhibidas. La torre y el ascensor también fueron parte del proyecto. El ascensor fue modernizado mediante la automatización de su sistema, las rejas del mirador fueron reemplazadas por estructuras de acero inoxidable y se restauraron las puertas de bronce y los vidrios de acceso a los balcones panorámicos.
   
     
 
 
 
 
 
 
VER ARCHIVO DE NOTAS