El jefe de la Fuerza Aérea salió a defender las compras de aeronaves en medio de cuestionamientos por presuntas irregularidades y aseguró que “no” hubo anomalías en los procesos de adquisición. Lo hizo durante un foro de brigadieres, donde respondió a una investigación periodística que puso bajo la lupa la compra de un avión Embraer.
Según esa investigación, existen sospechas de sobreprecios, licitaciones armadas, falta de controles y la posible incorporación de aeronaves en condiciones deficientes. Las denuncias generaron ruido en el ámbito militar y político, al tratarse de adquisiciones de alto valor estratégico y económico.
Frente a ese escenario, el titular de la Fuerza Aérea rechazó las acusaciones y sostuvo que los procedimientos se realizaron conforme a la normativa vigente, con los controles correspondientes y criterios técnicos.
El episodio abre un nuevo frente de discusión sobre la transparencia en las compras del área de Defensa, un sector históricamente sensible por el volumen de recursos involucrados y la complejidad de sus operaciones. Mientras tanto, las críticas mantienen en foco las condiciones en que se concretaron estas adquisiciones.