En medio del conflicto por el financiamiento educativo, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, tomó distancia de la política nacional y anunció un fondo provincial de $2.000 millones para fortalecer la educación técnica. La decisión busca compensar el recorte aplicado por el Gobierno nacional y sostener el funcionamiento de estas instituciones.
Llaryora remarcó la importancia estratégica de las escuelas técnicas, al vincularlas directamente con el desarrollo productivo y la generación de empleo. “No se puede desfinanciar la educación técnica”, sostuvo, al tiempo que planteó la necesidad de sostener la inversión en un sector clave para la industria.
El fondo anunciado por la provincia quintuplica los recursos enviados por Nación, que según el gobierno cordobés registraron una reducción cercana al 40%. En ese contexto, la medida también se lee como un posicionamiento político frente al ajuste impulsado por la Casa Rosada.
El ministro de Educación provincial, Horacio Ferreyra, acompañó el anuncio y destacó que se trata de un “momento histórico” para la educación técnico-profesional en Córdoba, con inversiones tanto en infraestructura como en fortalecimiento académico.
Durante su intervención, Llaryora trazó además un paralelismo con la etapa previa a la crisis de 2001 y valoró la resistencia del sistema educativo técnico en momentos críticos. Subrayó que estas instituciones forman parte del “acervo industrial argentino” y son clave para el futuro productivo del país.
La decisión del mandatario cordobés profundiza las diferencias entre algunas provincias y el Gobierno nacional en materia educativa, en un contexto de debate por el financiamiento y el rol del Estado en el sostenimiento del sistema.