Cristina Kirchner se presentó ante el Tribunal Oral Federal 7 en el marco del juicio por la causa Cuadernos, pero su declaración dejó sin respuesta algunos de los aspectos más sensibles de la acusación en su contra. Durante su exposición, la ex presidenta centró su defensa en cuestionar la validez de la investigación y el accionar del fiscal Carlos Stornelli, sin avanzar en explicaciones puntuales sobre los hechos imputados.
Entre los puntos que no abordó en detalle figuran las anotaciones del chofer Oscar Centeno, que dieron origen a la causa y que describen supuestos recorridos vinculados al traslado de dinero. Tampoco se refirió específicamente a la confesión de José López, ex secretario de Obras Públicas, quien declaró haber mantenido encuentros con la entonces mandataria en el marco de un sistema de recaudación de fondos.
Otro de los elementos clave mencionados por la acusación son los testimonios de Claudio Uberti, ex funcionario del área de transporte, quien aseguró haber participado en la entrega de bolsos con dinero en efectivo en el departamento de Uruguay y Juncal, domicilio vinculado a la ex presidenta.
En lugar de responder a estos señalamientos, Cristina Kirchner optó por cuestionar la legitimidad del proceso judicial, al que calificó como parte de una persecución política. Su estrategia se apoyó en desacreditar la investigación y en denunciar irregularidades en la instrucción de la causa.
La audiencia forma parte de una etapa clave del juicio oral, en la que se analizan los elementos de prueba y las responsabilidades de los imputados. En ese contexto, la ausencia de respuestas sobre los puntos centrales de la acusación mantiene el foco del proceso en la validez de las pruebas y en el peso de los testimonios incorporados al expediente.