El ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena, desató una fuerte polémica al afirmar que, si dependiera de él, un próximo gobierno peronista debería indultar a Cristina Kirchner desde el inicio de su mandato. La declaración reavivó el debate sobre las causas judiciales que involucran a la ex vicepresidenta y el rol del Poder Judicial.
Mena sostuvo que las investigaciones contra Cristina Kirchner responden a una persecución política y cuestionó especialmente la causa Vialidad, en la que la ex mandataria fue condenada. En ese marco, apuntó contra el fiscal Carlos Stornelli y el fallecido juez Claudio Bonadio, a quienes acusó de haber actuado con prácticas extorsivas durante el proceso.
También criticó la causa de los Cuadernos, a la que calificó como un “show mediático” sin sustento jurídico sólido. Según el funcionario, una pericia sobre los cuadernos de Oscar Centeno detectó más de 1500 irregularidades entre enmiendas, tachaduras y correcciones, lo que —a su entender— refuerza la hipótesis de que el expediente tuvo una finalidad política.
Las declaraciones del ministro se producen en un contexto de alta tensión entre el oficialismo y sectores del peronismo, donde las causas judiciales contra dirigentes kirchneristas siguen siendo un eje central de confrontación.
El planteo de un eventual indulto vuelve a instalar un tema sensible en la agenda política y jurídica: la posibilidad de revertir condenas a través de decisiones del Poder Ejecutivo, algo que genera fuertes resistencias en sectores de la oposición y en parte de la sociedad.