En un nuevo capítulo del escándalo que envuelve a la Asociación del Fútbol Argentino y a varios exfuncionarios bonaerenses, el dirigente de la Coalición Cívica Matías Yofe se presentará este lunes a declarar en la causa por robo o hurto en la que figura como imputado tras ser allanado el viernes pasado. Lo hará acompañado por la fundadora del partido, Elisa Carrió, en un gesto político de respaldo y visibilidad ante lo que consideran una maniobra de persecución judicial.
El allanamiento a la casa de Yofe fue ordenado a partir de una denuncia por presunta extorsión presentada por un chofer de Jorge D'Onofrio, exministro de Transporte del gobierno de Axel Kicillof. La Coalición Cívica sostiene que se trató de una denuncia falsa, impulsada como represalia a las investigaciones que Yofe y Carrió vienen promoviendo desde hace meses en la Justicia Federal, vinculadas a presuntas operaciones de lavado de activos con ramificaciones en la AFA, clubes del fútbol argentino y empresas privadas.
Jorge D'Onofrio fue recientemente procesado por lavado de dinero, precisamente en el marco de una causa que se originó a partir de las denuncias del propio Yofe. El expediente indaga sobre el posible desvío de fondos públicos, negocios incompatibles y vínculos financieros opacos entre actores del deporte y la política. Los denunciantes remarcan que las pruebas fueron aportadas formalmente y que los procedimientos judiciales están avanzando con respaldo documental.
En ese contexto, la presentación de Yofe ante la Justicia no solo busca dar explicaciones sino también denunciar lo que califican como un intento de “amedrentamiento institucional” mediante el uso indebido del aparato judicial. Carrió, que se mantiene activa en causas de transparencia pública, decidió acompañarlo personalmente, en una estrategia que combina contenido judicial con alto impacto político.
El caso reaviva las tensiones entre sectores del oficialismo libertario, referentes del kirchnerismo residual en la provincia de Buenos Aires y los sectores de la oposición que promueven causas contra la corrupción estructural. Con el fútbol como telón de fondo y la AFA en la mira, el entramado judicial y político promete escalar en las próximas semanas.