A pesar de la desaceleración del ritmo de devaluación, la inflación de febrero se ubicaría entre el 2,2% y el 2,6%, según consultoras económicas.
La principal causa es el fuerte aumento del precio de la carne, que subió hasta un 12% en algunos casos, sumado al incremento en tarifas de transporte.
Algunas estimaciones más optimistas prevén una inflación por debajo del 2%, pero la mayoría coincide en que la baja será más evidente a partir de marzo o abril.
Desde el Gobierno mantienen expectativas positivas y destacan la tendencia a la desaceleración.